Cómo saber que estás entrando en una organización endogámica


  1. Cuando entras, nadie te cuenta nada. No hay manual de usuario ni curso de bienvenida. Te enteras de cómo funcionan las cosas "preguntando al de al lado".
  2. Cuando quedan plazas libres, existe un procedimiento especial de promoción interna que no se publica, sólo pueden solicitarlo las personas que ya están en "la casa".
  3. Los ascensores y los urinarios son los sitios donde se averigua de verdad lo que "se cuece" en la organización. 
  4. Las notificaciones "oficiales" de las cosas que están pasando no llegan o llegan siempre tarde, cuando todo el mundo ya sabe de qué va el asunto.
  5. Por los pasillos, se cuentan historias del año de maricastaña.
  6. Las estructuras organizativas son puramente teóricas y decorativas. A la hora de la verdad, cada uno llama directamente "al que se ocupa de esto o de aquello", sin molestarse en recorrer "la vía jerárquica".
  7. Una serie de personas te dan consejos (cuando no órdenes) de cómo debes hacer tu trabajo, pero no son tus jefes y ni siquiera trabajan en tu mismo departamento.
  8. Se convocan reuniones "por sorpresa" a horas intempestivas y sin tiempo material para acudir a ellas. Se convocan por correo electrónico, sin mas avisos, con un par de horas de antelación. No hay orden del día.
  9. Se da la coincidencia de que hay muchos "hermanos", "hijos", etc. que trabajan en la misma organización.
  10. Se da la coincidencia de que se contrata a menudo, de forma externa, a personas que anteriormente trabajaban para la organización, de forma interna.
  11. El presupuesto de unas unidades es gastado por otras.
Corolario: si tienes la desgracia de caer en una organización endogámica, yo que tu empezaría a buscar cuanto antes la forma de salir rápidamente de allí.

4 comentarios:

Dr.Krapp dijo...

Lo malo es que a veces la organización te acaba devorando y pasa a formar parte de ti. Brillante "endecálogo".

Rrío dijo...

Si ya empiezo a sentirme un poco putrefacto por dentro...

Novicia Dalila dijo...

Igual cuando te quieres dar cuenta es demasiado tarde para escapar, no????
Yo creo que la permanencia o abandono dependerá de lo que tu balanza personal te diga... si los beneficios son superiores a los perjuicios, habrá que permanecer un poco más de tiempo, siempre manteniendo tus principios intactos y si es posible, intentando promover algún cambio desde dentro....

Un beso, Rriver

Rrío dijo...

Siempre tan pragmática y equilibrada, Novi...

Pero nunca es demasiado tarde para escapar.

Para mi la cosa está clara, tengo más un pie fuera que dentro. Solo queda esperar el momento en que el oleaje amaine un poco antes de saltar.

Bsss.

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