¿Es que hoy no hay nada?


Me levanto de una habitual siesta dominguera, descubriendo que el leve dolor de cabeza con el que me acosté, en lugar de atenuarse, se ha afianzado, instalándose en algún lugar indefinido de mi cabeza, pero sin duda molesto.

Me levanto y digo yo, a ver, ¿qué tenemos para hoy?. Ayer hubo partido de la selección, así que hoy no hay liga. Las motos y los coches ya han terminado la temporada, así que tampoco hay carreras de ningún tipo. Algún noticiario acude, deseseperado, a la no-noticia: "Alonso aún no se puede poner el "traje oficial" de Ferrari" ¿?, así que, según veo por la tele, se ha puesto un jersey rojo parecido, para disimular, digo yo.

Si hablamos de otras noticias de interés general, queda claro que el desinterés es generalizado. El Alakrana, 45 días de secuestro; el Ministro de Exteriores dice "tenemos esperanzas de encontrar alguna solución", o sea que no tienen ninguna solución. Rajoy se exhibe sobre una bicicleta estática (!!!) mientras sus barones autonómicos campan a sus anchas, eso sí "estamos todos con Rajoy" que es lo mismo que dicen los presidentes de los equipos de fútbol siempre que van a echar al entrenador.

Ni siquiera se ha muerto ningún pez más. Hace unas semanas monté una pecera, que al poco poblé de varios tipos de peces y gambas. La esperanza de vida de esos seres resultó ser muy corta, y cada día caía alguno. Eso me obligó a repoblar repetidamente de peces de uno y otro tipo. Pero poco a poco, el ecosistema se fué estabilizando. Ahora ya hace bastantes días que no hay defunciones.

Para colmo, el único animal que no compré, un caracol que entró de contrabando escondido en una de las plantas del acuario, ha medrado de tal modo que se ha reproducido con multitud de pequeños caracolitos que ahora invaden paredes y piedras. Tendré que mirar si esta fea plaga es también peligrosa. ¿Habrá que tomar medidas "tipo Dios", o dejar que el ecosistema se regule a si mismo?.

Menos mal que me consuela un melancólico piano, la banda sonora de "Amelie". Me la pidió mi hijo menor "papá descárgatela" "bueno en realidad sólo quiero Comptine D'un Autre Été". Pero me vale igual, vals tras vals, acordeón parisién, piano, van desfilando en esta tarde de domingo reconozco que un poco melancólico. Sí, me va la melancolía, es lo que tengo.

El mismo hijo que me ha hecho descargar otras obras de grupos innombrables como "Asesinos Cereales" "Eskorbuto" y un fichero horrendo titulado "A La Kama Sin Zenar - Punk Rock Burebano (Burgos) (Disidencia Koma Porretas Envidia Eskorbuto Platero Germenes Rosendo MCD EUKZ)". Le puse mi primer disco "Ssssh..." de Ten Years After. "¿De cuando es eso?" "Del 69" "No está mal, se parece a Extremoduro" ¿? "Pero si no habían nacido aún".

El mayor se ha largado a un torneo. Bueno, al menos sale de casa, con la excusa de las cartas de rol "Magic" ha creado un cierto círculo social, vaya lo uno por lo otro. Hace poco le pedí que me enseñara uno de sus juegos, creo que se llama "Dominion". En conjunto es una combinación de cartas que tienen valor propio (oro, plata) y de otras que tienen poderes por su efecto transformador (ataque o defensa), junto con un sistema de turnos en los que cada jugador recibe cartas, que se suman a las que ya tiene, y decide qué hacer con ellas. Así que el truco del juego es la búsqueda de un buen equilibrio de tu mazo de cartas para poderte bandear ante los golpes del azar.

¿Donde han quedado los tutes, julepes, el mus, el dominó, o aquellos juegos de mesa, como el palé, o el Monopoly?.

Ni siquiera he conseguido que se sientan atraídos por el ajedrez, del cual fuí aficionado, jugando en torneos de la liga . Tras varios años de participación y esfuerzos, me ganó un chavalín de 13 años en el "Torneo de Castilla". Entonces ví claro que en aquel camino no estaba mi futuro.

Hoy en la radio he oído que los jugadores de ajedrez consiguen retrasar la edad de aparición del Alzheimer. Quizás más adelante retome esa afición. Pero la verdad, soy escéptico sobre hacer las cosas por sus supuestas "bondades derivadas", las cosas tienen que hacerse por sus beneficios directos, porque si no seríamos víctimas, una vez más, del "síndrome de la felicidad diferida".

Bueno, se me están quedando fríos los pies. La banda sonora de Amelie terminó hace rato, y sólo quedó el silencio. Me da miedo de poner otra música que rompa el encanto melancólico de la tarde, que se ha ido oscureciendo mientras escribía, interrumpido por inoportunas y agrias llamadas de móvil.

El silencio, la quietud, la falta de planes o de obligaciones, la soledad, en suma, nos hace a veces sentir incómodos. Debe ser un defecto de nuestra cultura occidental. De mi estancia en Japón traje un pergamino que, según me dijo el vendedor, tenía escrito un pensamiento zen. Dudó mucho antes de traducirlo; evidentemente para él esos símbolos kanji perdían gran parte de su valor y su significado al pasarlos a esos bárbaros (gaijin) idiomas extranjeros. Finalmente dijo que ponía algo así como "la vaciedad del corazón", donde corazón quiere decir sentimientos, y vaciedad quiere decir ausencia, o sea ausencia de sentimientos.

Según el pensamiento zen, el origen del sufrimiento humano está en el deseo, en la posesión. Eso nos empuja a deformar el mundo viéndolo como nos gustaría que fuese, y no como realmente és, y eso nos produce todos los disgustos. Por lo tanto, debemos vivir sin deseos, buscando el "vacío del corazón", pero al mismo tiempo comportándonos como si no lo supiéramos.

Acabaré con un cuento zen. Se supone que ilustra lo que acabo de decir. Por supuesto, no voy a hacer ninguna interpretación. Que cada uno se lo aplique como buenamente le dé la gana.
Preguntaba un discípulo a su maestro:
"¿Qué acción tendría yo que realizar para alcanzar a Dios?"
"Si deseas alcanzar a Dios, hay dos cosas que debes saber. La primera es que todos los esfuerzos por alcanzarlo no sirven para nada". -Respondió el maestro
"¿Y la segunda?" -Volvió a preguntar el discípulo.
"Que debes actuar como si no supieras la primera".Concluyó el maestro.

6 comentarios:

Novicia Dalila dijo...

Me alegra tu vuelta, aunque sea en tan baja forma.
Intentaré animarte un poco:

1) Los hijos nos manuplean a todos así. No te sientas exclusivo en esto, Todos compartimos ese "honor", y encima dando gracias por poder hacerlo. Hoy mi mayor ha venido a casa con 3 chicas de su clase a hacer un trabajo. "Mamá, haznos polochintas" (creps en húngaro) y mamá más de 1 hora haciendo polochintas para todos y ... ¡¡feliz¡¡¡.
2)Las noticias... Lo mismo de siempre. Lamentable lo del Alakrana. No sé si serán capaces de solucionarlo con dignidad. A estas alturas, ya que lo solucionen como sea, pero que los traigan a casa a todos sanos y salvos... En política internacional somos patéticos.
3) En mi casa jugamos a los dardos en familia y al chinchón mi adosado y yo. Antes jugábamos al scrabble todos, pero mi hija mayor ya se ha bajado de eso. Esa si que tiene vida social intensa... Más de 200 contactos en el msn lo avalan...
4) NO tengo nada para tu dolor de cabeza. Sólo desear que remita...

Espero de verdad que estés bien, Rriver. Te echaba de menos y había pensado llamarte esta semana para ver si estabas bien. Me alegra saber que sí.

Un beso muy fuerte

Iris dijo...

¿Estuviste paseando en Japón recientemente?

"El silencio, la quietud, la falta de planes o de obligaciones, la soledad, en suma, nos hace a veces sentir incómodos."
Cuanta razón llevan tus palabras, o mejor dicho, me siento absolutamente identificada con ellas.

En cuanto a lo que cuentas de tus hijos, como ya pasé por esas vicisitudes hace tiempo ni me acuerdo como era la historia, mejor así, que me da el ututuy.
Y sobre las noticias españolas, no puedo opinar, provengo de otra cultura muy diferente y aunque desde hace años trato de seguirle la pista a lo que sucede aquí la verdad no me llega esta realidad, es que ni siquiera me roza. Sólo cuando la veo parodiada en Los Clones le presto un poco de atención y algo me divierte.

Debe ser el clima que nos pone a todos melancólicos, pero a mí todavía me falta mucha tela para cortar, cuando llegue diciembre y me vea por aquí con todo esto tan soso hasta la lágrima me temblará en el ojo y mi dolor de cabeza será constante e insoportable.
"¡Oh Divino Niño, ven para enseñarnos la prudencia que hace verdaderos sabios!"

Un beso multicolor

Dr.Krapp dijo...

Sigue la filosofía zen que también es el pensamiento taoísta hasta el final. En tu caso, olvídate de sentir que te estás haciendo viejo y que cada vez ves el mundo como más ajeno. Ese pensamiento te lleva a un lugar incierto y poco saludable.

Rrío dijo...

Debe de ser el tono. Sí, he transmitido tristeza, bueno, ¿y qué?. No es malo, en la vida tiene que haber de todo. Se trataba de apreciar ciertos detalles cotidianos, incluido el encuentro con uno mismo.

No penséis que es baja forma. De hecho, acabo de atravesar un túnel, pero creo estar ya saliendo de él.

De todos modos es muy agradable sentir vuestro calor, percibir que pase el tiempo que pase siempre estáis ahí.

Novicia, yo no me siento especialmente manipulado por mis hijos. Yo sólo intento ser lo más consecuente e integro posible y que ellos lo vean. No siempre se puede hacer eso patente. Aunque mi percepción es que recibo al menos tanto de ellos como lo que yo les doy y es una de las mayores felicidades de mi vida, si no la mayor.

Iris, hace ya dieciocho años que estuve por última vez en Japón. Espero volver algún día.

Krapp, me sentía más viejo hace dos años que ahora. Es cierto, centrarse excesivamente en uno mismo es dañino. Afortunadamente, tengo gente a mi alrededor que me recuerda continuamente que debo olvidarme de mí. Gente optimixta.

Un beso y abrazo muy fuerte a tod@s.

Elvis dijo...

Bueno, mejor que la plaga sea de caracoles que no de lagartijas, te será más fácil exterminarlos, si es que decides hacerlo...
Un saludo.

Novicia Dalila dijo...

Rriver,
Se te echa de menos. Espero que estés bien.
No me olvido de ti:

¡¡¡Felices Fiestas y mis mejores deseos para el 2010¡¡¡


Un beso muy fuerte. De verdad

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