El kilo de más


Llega el veranito, y quien más, quien menos, por mor de lucir tipo a ver si cae algo, tenemos entablada esa lucha feroz contra el kilo de más.

En mi caso además, es doblemente difícil mantener la línea. Por causa de ese desgraciado incidente que ya conocéis, sólo me queda un músculo que pueda utilizar a pleno rendimiento, y aunque lo hago a la menor ocasión, no resulta suficiente para liquidar de una vez por todas el maldito Kilo.

Así que para poder lucir palmito en los dias de sol y playa que se avecinan, he decidido hacer dieta, y para ello me he informado debidamente, valorando los pros y contras de cada una:
Bueno, me gusta lo del Special (debe tener muchas especias) pero lo de la K no me da buena espina, igual se me atraganta.
Esta también me gusta aunque, como no tengo manos, dependo de otros para comerme el bocata. La verdad, un acto tan íntimo no me atrevo a hacerlo en compañía. Así que descartada.
Esta parece que está bastante bien. Voy a buscar un medidor de indices glucémicos (quizás en la tienda de los chinos la tengan) y cuando lo consiga voy a empezar a seguirla.
Me da pavor. El rejuvenecimiento es un gran castigo, con efectos nefastos sobre todos los que me rodean. Descartada.
Estoy completamente convencido de lo nocivas que son las cosas naturales, especialmente las cosas que las tiendas "naturales" venden como naturales, ya que los seres humanos de la antiguedad comían cosas muy naturales y vivían todos menos de 40 años. Como ya he superado esa edad (por poco!!!) creo que esta dieta no es apropiada para mí.
Esta es una copia de la anterior (vita=natur, línea=house), así que se aplica el mismo razonamiento.
Hombre sigue siendo dificil que me meta la K sin ninsgún tipo de vaselina o lubricante, sea por la mañana o por la noche. ¡Qué dolor!.
Este me gusta porque parece que se gana mucho dinero con él, aunque mi natural modesto y altruista me impide sacar beneficio de una cosa tan seria. ¡Descartado!.
South Beach, con una rubia en top-less, a la sombra de una palmera y tumbado en una hamaca viendo las olas del mar ir y venir lentamente.... aaaaaah.

¡Despierta!
La alcachofa suena a mofa,
pues la picha se me afloja.
Esta está bien. Después de alcanzar el alimento base iremos a por el alimento 1, luego a por el 2, luego a por el alimento cumbre... y luego está la bajada, en la que hay que tomar algún otro alimento, no vayamos a desfallecer. Con tanto alimento no sé si acabamos más lejos de lo que empezamos.. no se, no se.
A ver, que sí, que quiero perder grasas, pero sin dolor, ¿eh?. Que lo del mechero o del hierro al rojo no va a ser, por el momento; mis tendencias masokistas no llegan a tanto...
Oooooh que mono!!!. Hoy como verde, mañana azul... ¿azul? ¿? ¿Qué cosa conocéis que sea azul y se pueda comer? (quiero decir pudiendo contarlo).
Estas son "absurdas y potencialmente peligrosas". OCU dixit.
Esta es, como la anterior, y traduciendo al cristiano las palabras de la OCU, "una auténtica gilipollez". E igualmente todas las que se basen en chorradas como la estatura, la anchura de las cejas, la longitud del pene, o las dificultades de mantener la concentración en la lectura de un artículo de Caballero Negro escribiendo sobre las dietas de adelgazameinto.
Esta dieta, al aumentar los lípidos en sangre, puede incrementar el riesgo cardiovascular; hay una sobrecarga del funcionamiento del hígado y los riñones; se induce a la cetosis que, además de disminuir el apetito, produce náuseas, fatiga y apatía (además, a partir de ciertos niveles, los cuerpos cetónicos pueden ser tóxicos para las células nerviosas); la falta de azúcares y el gasto de las reservas de glucógeno pueden producir calambres; la falta de fibra provoca estreñimiento; puede haber carencias de vitaminas y minerales.
Hummmmmmm.... francamente maravillosa.
No me parece fácil separar los proteinos de las glúcidas. Seguramente es mucho trabajo. Para ello tendré que comer más. Además siempre estaré en la duda: ¿hoy toca glúcida o proteino?
Yo prefiero cifras y letras, o en su defecto, el precio justo.
Ahí, mu bien, uno y sólo uno. Idea genial, ¿no se os había ocurrido?. Aunque yo tengo una mejor: dieta de cero alimentos al día. ¿A que mola?.
Por la noche y por el día con esta dieta me la pelo.

(es que ya se me va acabando el repertorio...)
Je suis desolé.
Si es que tiene pinta de un apetitoso... ¿quien no se ha tomado un chupito de jarabe de arce o de sirope de savia cada vez que no sabe que mejor cosa que hacer?
Esta por lo que veo sólo tiene la pega que pierdes peso mientras sólo comes manzanas, pero si vuelves a comer de todo, vuelves a recuperar el peso, o sea, que la manzana forever o comer como dios manda...
Ya, yo depurado no estoy mucho, pero vamos que la pureza y la virgindad la perdí hace tiempo, así que que se depure su santa madre, oiga.
Joer que moderno. Lo que pasa es que la masa magra que tengo la pierdo y luego recupero mas grasa y yo lo que queria era perder la grasa y recuperar la magra y no al revés. ¿O era al revés?
Esta es muy parecida a la de Hollywood, reemplazando el médico por el doctor NO.
Esta está por debajo de las 1.200 Kcal y el estrecho del médico necesita un seguiemiento por mi parte para asegurar que toma los nutrientes que yo necesito.
Esta debe ser como ir al parque de atracciones pues provoca un fuerte efecto "yoyo". Quizás sea la apropiada para mi carácter dado mi marcado egocentrismo.

Bueno, realmente en este punto, se me han quitado todas las ganas de adelgazar. Creo que me voy a meter una buena comida pal cuerpo, en un restaurante de lujo, aunque.... con esto de la crisis... ¿me invitáis alguno?

Blacky is Black

La soledad


Me llamo Robert Neville.
Soy un superviviente que vive en la ciudad de Nueva York.
Estoy transmitiendo en toda la banda de AM.
Estaré en el puerto de South Street todos los días al mediodía, cuando el sol está más alto.
Si hay alguien ahí, quien sea, si hay alguien ahí,
Puedo proporcionar comida, puedo proporcionar refugio, y puedo proporcionar seguridad.
Si hay alguien ahí, quien sea, por favor.
No estás sólo.
De la versión cinematográfica de Soy Leyenda, de Richard Matheson.

Hace unos años, en los meses de verano, mi mujer se iba con los niños y me dejaba sólo en casa. Recuerdo que la soledad me apretaba con fuerza, sobre todo los fines de semana. Contra lo que puede parecer, no es fácil buscar compañía en esos momentos. La mayoría de mis amigos no estaban: tenian sus propios planes o su propia familia.

Aunque ya empezaban a proliferar las redes de contactos por internet, los chats, los foros y el messenger yo siempre he sido un miedoso complusivo. No me he fiado de los que no conocía de nada y de los que sólo tenía como evidencia unas palabras escritas sobre una pantalla de ordenador.

Además, parecía que todo el mundo buscaba sexo, y sólo sexo. Yo nunca he descartado el sexo en principio, aunque la verdad tampoco se me ha dado bien el ligue de una noche. Pero intercambiar sexo por soledad no me parecía una ecuación justa. Porque una vez has tenido sexo, la soledad se haría más intensa. Como diría mi querida Claudia, "Antes de meter, mucho prometer. Pero después de metido, nada de lo prometido".

En la gran ciudad todos somos extraños. Quizás esa sensación llevó a Richard Matheson a escribir un mundo en el que un unico sobreviviente vaga en absoluta soledad por la ciudad de Nueva York. Muchas novelas y películas de ciencia ficción hablan de un mundo en el que un cataclismo mata a la mayoría de la gente, y las cuidades quedan vacías. La soledad es al mismo tiempo un temor y un deseo.

Muchos de nosotros tenemos algunos círculos de amistades, más o menos antiguas en algunos casos, amigos de la infancia, de la juventud, del trabajo. Pero el tiempo y la distancia nos va separando poco a poco. Cada vez juntarse cuesta más. La soledad se va aproximando poco a poco. Quizás si te forjas tu propia familia, y por la propia dinámica de ella, estarás menos sólo, a ratos.

Pero la soledad acecha y tenemos que aprender a convivir con ella.

Sandías de Junio

Este los tocó y miren cómo se quedó


No, antes es preciso poner algo dentro. De todos modos algunos excrementos se resisten a desaparecer.

Despues de salir de la peluqueria no me van a reconocer.


Y si no puedes plantarles cara les plantas el culo, que en muchos casos va a ser incluso mejor.

Eske el var hestá zerrado oy.

El Éxito


Todos queremos el éxito. Todos queremos ganar más, mandar más, ligar más.

A todos nos gustaría ser ricos, si no, ¿porqué la lotería es uno de los acontecimientos más notables del año?.

Todos queremos ser jefes. Mientras que lo logras, tienes lamentablemente que aguantar al inútil de turno, ese que parece que le ha tocado el cargo en una tómbola, o que está muy bien recomendado.

Todos queremos ser los más votados, hasta tal punto, que en las elecciones, donde en teoria sólo gana uno, todas las declaraciones son de satisfacción por los excelentes resultados, aunque sea en un pueblo remoto, o comparandose con lo más miserable que se encuentre: el autobombo no tiene límite.

Todos queremos ser más altos, mas fuertes, mas listos. Si se trata de ellas, más fascinantes, más sensuales, más impresionantes y centro de atención. Queremos que nos reconzcan y nos admiren por donde quiera que vayamos. Queremos que se fijen en nosotros.
Tarde o temprano, acabaremos poniendo nuestro blog, y entonces querremos que sea el más visitado, la referencia, el pozo de sabiduría o de concurrencia, el más comentado, por lo original o lo atrevido o lo próximo o lo descabellado.

Creo que, tal como propone el Orador, votaré, en las próximas elecciones, al partido que prometa prohibir el fracaso por decreto ley.

Además, propongo que amplíe la declaración Universal de los derechos humanos para que todo el mundo tenga derecho a los quince minutos de fama, tal y como Andy preconizó.

Hay que democratizar el éxito de una vez, reclamar lo que es nuestro, lo que nuestros padres y nuestros profesores y nuestros políticos y nuestros periodistas y nuestros escritores y nuestros responsables de marketing nos prometen a diario: tú también tienes derecho al éxito.

Le pondremos a esa ideología el nombre de "La Democracia del Exito".

Bitácora

No conoce el arte de la navegación
quien no ha bogado en el vientre
de una mujer, remado en ella,
naufragado
y sobrevivido en una de sus playas.



"Linguística general" 1979. Cristina Peri Rossi.

No suelo incluir textos o citas de otros en éste blog. Pero sea cual fuere la norma no escrita, está, como todas, para saltársela.

Me ha emocionado esta cita, encontrada en un precioso artículo de Rosa Díez a la postre de las elecciones (otra excepción: no suelo tratar temas de actualidad).

Nunca había encontrado fusionados tan bellamente dos temas que me apasionan: la mujer y el mar, ese mar domesticada (o eso creemos) por el hombre.

Una cinta de una mujer a la que admiro hacia otra mujer a la que quizás debería admirar.

Un poema que hago mío desde ahora.

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