She's gone


Hoy la encontramos tendida en el patio de la entrada. Mi hijo mayor me llamó. No se movía y tenía los ojos abiertos.

"Aún respira".

Llamamos a la veterinaria, e incluso fuimos a su casa a buscarla. Sin éxito. Agonizó en sus manos.

Llegó a casa un verano, creo que en 1990. Era ya mayorcita pues. Dicen que los gatos viven más que los perros: cerca de veinte años. Así pues se puede decir que le llegó su hora.

Cuando llegó a casa, procedente de Grecia, era casi un bebé. La pusimos Yassu: salud, en griego. O eso me dijeron.

Nuestra casa por entonces estaba rodeada de tejados. El paraíso de un gato. Se solía poner en el balcón mirando a la calle y viendo el desfile de personas arriba y abajo. También le gustaba cazar animalillos, una especie de salamanquesas que vivian también en los tejados. No se los comía. Jugaba con ellos hasta que los mataba y luego nos los traía a nosotros como su fuera su trofeo.

Al poco de llegar la dejamos un verano en el chalet de mis padres cuando nos fuimos de vacaciones. A la vuelta nos dimos cuenta por su tripa que estaba preñada. Dió a luz cuatro preciosos gatitos, en el armario de nuestra habitación. Poco antes de que naciese mi hijo mayor, justo el que hoy la atendió en sus últimos momentos.

Cuando tenía ocho o nueve años nos cambiamos de casa. En la nueva casa ya no había tejados, aunque sí patios. Otros gatos venían a disputarle el terreno, que ella defendía con furia. A veces oíamos sus peleas de madrugada. También había salamanquesas, que siguió cazando, hasta que con los años se hizo tan mayor que abandonó todo afán depredador, engordó, y se dedicaba a ir de cama en cama y de sofá en sofá.

Esos fueron sus últimos años de vida, mimada quizás en exceso, pero al fin y al cabo, querida por todos. 

Ha dejado un hueco de esos que no se pueden volver a llenar.

Adiós, Yassu.

7 comentarios:

lisebe dijo...

¡Que penita!!
Sé la pena que debeis estar pasando.!

Yo tengo un miedo que eso me pase cualquier día de estos, pués aunque Lui solo tiene 14 años para su raza ya le pasan 4 años y tieme de todo artrosis, artritis, asma y un largo etc.. pero a pesar de eso es el rey de la casa . Y aunque el veterinario me dijo que me esparesa cualquier cosa un día de estos que con el infarto cerebral que ya no le funciona la parte derecha de su cuerpo, no creen que viva mucho tiempo.. El año pasado se murió su hermana Ita y lo pasé muy mal, asi que aunque te digan que te hagas la idea.. no es así es parte de la familia, y duele mucho.
Si Yassu ha muerto de mayor es porque ya tenía que ser así.. aunque duela , y la pena y los lloros no os los quita nadie.. lo sé por experiencia..

Pero si encima vés que está sufriendo, lo pasas peor.. y llevo desde el sábado que le dió el infarto en un ¡ayyy!! y viendo cada momento como está, le tenemos que dar de comer, beber con jeringuilla, y ponerle de vez en cuando una mascarilla con oxigeno..

Así que ya no sé que es mejor..si verle así, o como Yassu y lo digo con un nudo en el estomago..muerta de miedo.

Bueno Rrio, siento lo de Yassu y nosotros la familia intentaremos que cuando le llegue la hora a Lui, le sea fácil y sin dolor.. desde luego rodeado está y siempre con los mimos y en su cojín preferido sin moverse..

Besoss y de nuevo siento mucho lo de Yassu

América dijo...

Acabo de ver tu nota en el blog de Lisibe,se cuanto podemos quererlos,en mi caso tenemos un perro que adoramos,así que no me resulta difícil imaginar tu dolor,poco que decir pues ninguna palabra consuela solo el tiempo y los buenos recuerdos.

Sick dijo...

Siento muchísimo tu perdida, que descanse en paz Yassu.

Muchos besitos y ánimo.

Novicia Dalila dijo...

Lo siento Rriver. Yo también tengo un gato que recogí en la calle cuando abultaba lo que la palma de mi mano y sé el cariño que se les coge. Forman parte de la familia y quieras que no, el funcionamiento de la casa gira en torno a ellos muchas veces... Elegir sitio de vacaciones donde te los puedas llevar... un finde fuera.. hay que dejarle las cosas bien preparadas...
Siento la pérdida muchísimo. Sobre todo por tus hijos, que seguramente lo estarán pasando mal.
Una vez que Capu (de Capullín) al llegar a un apartamento se escondió debajo de un mueble donde jamás hubiéramos pensado que cabría, con todo el revuelo, al no encontrarle,pensamos que se había escapado a la calle... Bueno, todos un disgusto tremendo pero mi nano... ufffffff, yo creía que le daba algo... Lloraba desconsoladamente. Como nunca le había visto yo llorar... Menos mal que el mamón del gato salió de su escondite antes de que le diera un síncope al niño....

Un beso,Rriver. Lo siento de verdad.

Dr.Krapp dijo...

Hay dolores inimaginables para los que nunca han tenido animales de compañía, prefiero esta expresión a lo de "mascotas", el sosiego,el bienestar, la paz -diría yo- que te transmite un gato es dificilmente comprensible para quien no lo tiene.
Lamento esa pérdida.

Valeria dijo...

Dios mío, las fotos de la gatita, arriba bellísima (no creo que exista una cara más bella que la de los gatos) y abajo en ese ritual fúnebre encogen el corazón, además de ofrecer un contraste impactante.

Ustedes tienen un blog muy bello, como si además del lenguaje escrito necesitaran la compañía de un lenguaje estético casual, como no pretendido, que resulta siempre muy elegante.

Me sumo a las condolencias. Y recurro al socorrido pero único consuelo que tenemos ante cualquier pérdida, la tranquilidad que da saber que tuvo la vida más feliz posible, además en este caso, gracias a una ubicación privilegiada, la de gozar de bastante libertad el don más valorado por los gatos, o eso dicen los entendidos.

Mucho ánimo.

Rrío dijo...

Rrío dijo...
La verdad es que era una más de la familia. Hablaba a su manera, aunque sólo sabía una palabra: "miau".

Ha sido enterrada con todos los honores, en un lugar bellísimo pero secreto, en un pinar orientado a poniente donde tendrá unos atardeceres majestuosos.

Creo que mis hijos lo llevan mejor que yo, en especial el mayor. La querían mucho, pero si han sentido dolor, se lo han guardado dentro.

La vida y la muerte van de la mano. Los animales que nos acompañan en casa nos dan pistas sobre la verdadera naturaleza de las cosas.

Me gustan vuestros comentarios. Son sentidos.

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