Mis aforismos (XI)


El amor es un proceso que consiste en aceptar las deformidades, físicas y mentales, del otro.


6 comentarios:

Félix dijo...

El problema viene cuando el otro no acepta las tuyas.

Novicia Dalila dijo...

Pienso lo mismo que Félix. Yo no tengo problemas, nunca los he tenido, para aceptar a la gente tal cual es... Si sus "imperfecciones" no son compatibles con las mías, pues no hay feeling y difícilmente puede haber amor.... Nunca he intentado cambiar a nadie para acercarlo a mi gusto/necesidad...
Sin embargo, en el sentido inverso, si ha habido quien intentó cambiar en mí lo que en su día le sedujo.... Luego somos las tías las complejas....

Un beso

Dr.Krapp dijo...

la Corporación dermoestética hace lo mismo por dinero ¿será más barato el amor?

lisebe dijo...

Yo creo que el amor más que un proceso es un estado, o mejor dicho una enfermedad que cuando la tienes la contagias , cuando ya la has pasado desaparecen los efectos ...

Besos Caballero

Caballero Negro dijo...

Hahahaha... Me alegra comprobar que habeis acudido todos puntuales y fieles. El reclamo del amor a las deformidades siempre funciona :DDDDD.

@ Felix: eso suele ser bastante normal. No hay amor simétrico, comunmente.

Pero por otro lado, el que no exhibe sus deformidades, se arriesga a no ser amado.

@ Novicia: El enamoramiento suele realizarse sobre una imagen idealizada del otro. El amor verdadero consiste en quitarse la venda y seguir queriendole.

Ahora bien, todos cambiamos, por impulso propio o de otros... la vida es cambio. El truco está en disfrutarlo. Si alguien intenta cambiarte y no disfrutas en el proceso, abandónale y buscate a otro que te haga gozar.

@ Krapp: Mucha gente vive engañada por la promesa de la felicidad sobrevenida (la que viene de fuera) que se obtiene a cambio de algo: dinero, sacrificio, etc.

Las deformidades son lo que le da la sal a la vida. Si las quitamos, el mundo es un asco, no tiene interés en vivirse. Seguro que has leido "Un mundo feliz" de Huxley.

@ Lisebe: Claro, la frase tiene trampa. Cuando la pensé, la expresión correcta era: "El amor SE APOYA en un proceso consistente en aceptar las deformidades del otro". Pero pensé también que de éste modo era más desafiante.

Valeria dijo...

Yo creo que si le preguntáramos a los 6500 millones de habitantes del planeta sobre que es para ellos el amor, tal vez ni uno solo respondería lo mismo. Si son honestos, por supuesto.

Supongo que esta entrada pretende la idea jocosa de que si alguna vez amamos el fondo vestido en una bella (o agradable) forma, no deberíamos dejar de amar ese fondo si el tiempo se ensaña con la forma y ¿la deforma? valga el galimatías.

Pero es que ser tan civilizados ha hecho que perdamos autenticidad.

Queremos civilizar tanto los sentimientos, que incluso existen técnicas y cursos para aprender a amar en el presente y en el futuro, cuando pasiones y novedades excitantes decaigan.

Se vende (y se compra, a fe que se compra) esa ñoñería de que al amor hay que cuidarlo como a una planta; mimarlo y regarlo todos los días.

Si ese sentimiento bellísimo que nace de la irracionalidad y de una voluntad rendida a su pesar, (que es su verdadero encanto) lo convertimos en una obligación, en una tarea, en un deber ¿dónde está la magia?

Todo en la civilización es una absurda disciplina para cargarse el animalito que somos.

Y ello ha dado consecuencias positivas que todos sabemos pero también nos ha licenciado en la mentira.

En una mentira exquisita, como ejercicio diario, valiéndose de una serie de aderezos tan artificiales pero sin embargo atractivos, que la disfrazan y engañarían incluso al Lazarillo de Tormes.

Por eso las canciones son machaconas y sólo (o en un 90%) cantan al amor/desamor. No cantan a cosas prosaicas de la vida diaria.

Cantan al amor, porque es el sentimiento más escurridizo y engañoso.

Y toda esa mentira da tanto de sí, que ningún músico (mediocre o genial) se ha resistido a dedicarle eternamente sus composiciones.

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