Alma gemela


Hoy te voy a decir
una cosa de tí, amiga

Conjeturas escasas,
restos de una visión oriental

Duras palabras
Una fría habitación
Fué todo lo que nos unió

Equilibras tu cuerpo 
sobre una estrecha pasarela

Ignoras la llamada
de los secretos que allá abajo te esperan

Duras palabras
Una fría habitación
Fué todo lo que nos unió

Pero dentro de tí 
hay un fuego que busca reventar

Una música poderosa,
un brillo multicolor

Duras palabras
Una fría habitación
Fué todo lo que nos unió

Nuestro mundo es así,
si te hablo a tí me hablo a mí, amiga

Nuestro puente en el vacío
se tiende por si mismo, Alma gemela

Alma gemela
No pudiste sonreir
Encerrada en tu torre de marfil

Turquía, 1985 

Sandías de marzo


Atención: cuando el gato cambia de acera, hay que usar el paso de cebras. Es más seguro.



Vaya, hombre. ¡Con lo que me gusta el pan caliente de nevera!


Cuando, en mi próxima reencaración, sea poeta, también quiero un mausoleo como éste.


Sólo el personal no autorizado puede pasar. En cambio el personal autorizado, de ningún modo.

Momentos before


Esa noche dormí mal. El día anterior me dieron la noticia del ascenso de mi ex-jefe. Caguenlá!. Si hubiese estado con él, a lo mejor hubiese ocupado su puesto. O a lo mejor no. Pero lo peor de todo fué perder esos minutos de sueño, encima en un día de fiesta. 

Así que remoloneé en la cama todo lo que pude, hasta que me volví a dormir. A las diez me desperté, y decidí que de todos modos el día tenía arreglo. Me duché y me bajé a la cocina.

Para levantar a mis dos cachorros me puse a hacer tortitas, y luego grité !TORTITAAAAAAS! EL ULTIMO SE QUEDA SIN ELLAS!. Al aroma de la sartén bajaron raudos. La mantequilla se derritió sobre la tortita y sobre ella la mermelada de arándanos. Ese fué el primero de los momentos before del día.

Cuando estaba en la habitación de mi hijo pequeño reemplazando la bandera española por un poster de SKA-P sonó el teléfono. Una amiga, que no me llamaba desde hacía tres años. Me olí la tostada. Angel, nuestro amigo pintor, tenía un cancer de esófago y se lo tenían que quitar too toito too. Joer que palo.

En fin entre lo malo dos buenas noticias: que me había llamado la amiga ésta después de tanto tiempo y que después de todo no era yo el que tenía que pasar por el quirófano. Cuando un tiro te pasa cerca y no te da, como que te alivias un poco. Desde luego ese dia ya empezaba a tomar un verdadero sabor a before the dark

Bueno me enfrasqué en la lucha de conseguir que se vistieran los dos "sacos de hormonas con patas" y convencerles a la vez de que no era día para jerseys, y de que había que rebuscar bien en el fondo del armario, descartar las camisas que ya se habían quedado pequeñas y las que se guardaron con un lamparón el verano pasado.

Dos horas más tarde conseguí que salieran por la puerta. Me arreglé a conciencia, me cogí mi botella de Marqués de Cáceres y salí para casa de Claudia, donde me esperaba para saborear una suculenta comida mejicana y otras cosas tanto o más sabrosas.

Después de la comida la besé y me besó y después tuvimos otro maravilloso momento before del día. Casi recuerdo aún el olor, el sabor y nuestros gemidos. Hmmmm...

La tarde aún estaba maravillosa, una primavera adelantada. Salimos a pasear y llegamos a un parque. Nos tumbamos al sol en la hierba, mientras charlábamos. Poco a poco el sol iba cayendo entre los pinos. Al darnos la sombra nos levantábamos y buscábamos otro trocito de sol. Cada nuevo viaje en busca del sol era sin duda un momento before. Todo el mundo se había dado cita allí, al parecer, pero había una calma y una parsimonia completa que acompañaban los trinos silbos y cantos de los pájaros escondidos.

El sol huía cada vez más aprisa. El cielo amarillo se volvió rojo, Luego lila. Nos sentamos en un banco viendo como iba cambiando el color poco a poco. Momento before.

Dejé a Claudia en su casa, y volví a la mía. Mis hijos llegaron al poco, primero uno, después el otro. Echamos unas partiditas de ping-pong. Momento before. El mayor me ganó. Ya no por jugar mejor sino porque supo controlar los momentos críticos del partido. Madurez. En cambio el pequeño, que también jugó bien, se lanzó a tumba abierta en los momentos claves del partido. Ya aprenderá.

Cenamos y vimos la tele. Encendí el portátil con idea de escribir algo y pensé: ¿Qué mejor que escribir todos los momentos before que he tenido hoy?

Pajas Mentales (II)

¿Porqué cuando nombran jefe a alguien, siempre se empeña en demostrar que es más listo, más guapo, y más chistoso, que todos sus subordinados?

As Time Goes By



RICK: La tocaste para ella, tócala para mí.
SAM: Mmmm no sé si la recuerdo...
RICK: Si ella la pudo soportar, yo también. ¡Toca!

Dicen que Casablanca se rodó sólo para dar publicidad a ésta canción. Una historia suspendida en el tiempo, en un lugar mítico, tan lejano, que de verdad te llega al corazón. Como dice, las cosas fundamentales son las que importan, cuando pasa el tiempo: un beso y un suspiro.

Hoy me he levantado melancólico, y me ha venido a la cabeza una y otra vez cómo pasa el tiempo. No en vano justo hoy cumplo años. Puesto que en mi situación actual no puedo mostrar debilidad públicamente, frente a mis amigos y compañeros, frente a mi familia, de verdad que a veces y a solas, no puedo por menos que sentir una fuerte melancolía y un sentimiento de que el tiempo va pasando, lenta pero inexorablemente, y a veces ves tu vida pasar como una película, con tus historias de amor y tus desengaños, con tu elección, casi diaria, entre tu deber y tu pasión.

You must remember this:
A kiss is still a kiss,
A sigh is just a sigh.
The fundamental things apply
As time goes by.

And when two lovers woo
They still say: 'I love you'.
On that you can rely,
No matter what the future brings,
As time goes by.

Moonlight and love songs,
Never out of date.
Hearts full of passion,
Jealousy and hate.
Woman needs man,
And man must have his mate.
That, no one can deny.

It's still the same old story,
A fight for love and glory,
A case of do or die.
The world will always
Welcome lovers
As time goes by.

Autor: Herman Hupfeld

C@sos y Cos@s r@r@s


Cuando Claudia me lo comentó no le daba mucho crédito, pero poco a poco y una y otra vez lo he tenido que confirmar, muy a mi pesar que no soy nada supersticioso, y sin embargo, existen cosas y casos que no tienen ninguna explicación, racional al menos.

Resulta que si por ejemplo vamos a una tienda a comprar, al llegar suele haber poca gente. Pero a medida que pasa el tiempo y avanza nuestro proceso de compra, de forma imperceptible va viniendo más y más gente, y cuando por fin acabas, pagas y te vas, aquello está abarrotado de gente. 

Da igual si es un sábado por la mañana en Ikea o un puestecillo en el Rastro el domingo. Da igual que haga frio o calor, que sea verano o invierno. La única diferencia que parece haber es si realmente vamos a comprar o sólo a mirar. En el segundo caso, no hay "efecto llamada". Pero en el primero, el lleno está asegurado.

Para contraste, lo que me ha pasado hoy, sin ir más lejos. He entrado en una oficina de Correos a recoger un acuse de recibo. He elegido la hora tonta, a saber: justo después de comer, y antes de incorporarme a mi jornada laboral vespertina. 

Para mi sorpresa, había bastante gente. Como no sabía si tenía que coger el "su turno" de envíos o de recepciones, los he cogido los dos. Me ha dado igual, porque resulta que te llaman por orden cronológico estricto (¿para qué demonios pondran dos botones, si te llaman en el mismo orden pulses el que pulses?).

El caso es que cuando me han llamado por ambos números a la vez, ya no había casi nadie esperando. Como además mi papel debía de ser raro, se lo han ido pasando de una a otra, y cuando finalmente me han dado el acuse de recibo, era yo la última persona que había en la oficina.

En resúmen: que si voy con Claudia a un sitio, cuando entramos está vacío, y cuando salimos está lleno. Pero si voy sólo, está lleno cuando llego y vacío cuando me voy.

¿Lo habré soñado, o es real?

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