Have you ever seen the rain?



Principios de los setenta. En uno de los pisos de la colonia de San Ignacio de Loyola, de Madrid, dos amigos se reunen, un domingo por la tarde, para jugar partida tras partida de dardos, tirando a la diana que está situada en el cuarto de uno de ellos. Al fondo, Creedence Clearwater Revival suena, una y otra vez, ponen el LP Pendulum, en un tocata de esos de maleta, la cosa mas simple que se inventó después de la radio de galena para escuchar música.

La letra del disco no la entienden ni les importa. Suena bien. Ya han desaparecido los Beatles. Está a punto de surgir la música "progresiva": King Krimson, Yes, Jethro Tull. En Madrid algo se está gestando, pero falta todavía una década para que surja La Movida. 

La tarde no está para dar muchas vueltas por el barrio. La lluvia también desanima a entrar en el patio del colegio y echar unas canastas. Así que la mejor opción es afinar la puntería, hasta que lleguen las ocho, y después vuelta a casa en el 34.

A veces cine, a veces paseos. Deportes de ciudad o excursiones al campo.  Futbolines y Máquinas de pinball o partida de ping-pong. Deseando entablar conversación con las tímidas chicas del barrio pero demasiado tímidos para dar el primer paso. Demasiado mayores para pasar el tiempo jugando al parchís y demasiado pequeños para aventurarse en las aventuras del corazón.

Con los años, terminado el colegio, los caminos tomarían rutas diversas. Pero yo y Agus seguimos viéndonos. Nada impidió seguir haciendo cosas juntos: ir a la sierra, correr el maratón de Madrid (bueno, él. Yo me rajé). Ping pong a go-go. Piscinas en verano. Futbol sala en los campos de la universitaria. Más sierra: Yelmo, Siete Picos, Camino Schmidt.

Acaban la carrera y empiezan a trabajar en empresas diversas y en ciudades distintas. Pero eso no impide que uno u otro viaje para encontrase de nuevo con su ya viejo amigo. 

Finalmente surge la oportunidad y pueden por fin trabajar en la misma empresa, y viven juntos en el mismo piso.  Es casi un idilio de amistad, ya que llegan a compartir la misma novia... por un tiempo.

De eso hace mucho. Sus vidas se han separado. Ya no se ven tanto como antes: vuelven a vivir en ciudades distintas. Una o dos veces al año. Las postales por navidad. Algún viaje. Las vidas han cambiado: hijos, esposas... Pero de alguna milagrosa forma se mantiene un rescoldo que les une, hasta hoy... 

O mejor hasta ayer, en que volvimos a encontrarnos, y a contarnos, lo poco que se puede contar en unas horas, pero con tranquilidad y naturalidad, casi como si no nos hubiésemos separado.

Amigos (II): Agus


3 comentarios:

Novicia Dalila dijo...

Esas amistades son memorables. Yo sólo tengo una amiga de esas, de toda la vida.
Y sí, los encuentros se han limitado ya a 4 veces al año en familia y un par de citas solas, pero taaaaaaaaan gratificantes que compensan la separación.
Me suenan esas tardes de vueltas por el barrio, y esas partidas al pinball... (yo era una máquina en esto. Me hacía partidas por un tubo)...
Felicidades por esos recuerdos que seguramente darán sentido a tu vida y sobre todo, mi enhorabuena por haber sido capaz de alimentar y mantener esa amistad hasta hoy.

Un beso Rriver

Dr.Krapp dijo...

Adoro la Creedence, tnego todos sus discos. Hablas de cosas y momentos muy cercanos y muy semejantes a los que hemos vivido otras personas. Una generación en realidad es eso: una partitura tocada por diferentes instrumentistas pero con un fondo común.

lisebe dijo...

Ay que recuerdos!!!

Me imagino que cuando lo recuerdas, es algo que siempre esta presente aunque pasen los años y uno/a se vaya haciendo mayor.

Sabes Rrio hay amigos, amiguetes, y conocidos, amigos hay pocos me refiero a los de verdad, creo que con los dedos de la mano aún sobrarian, y de éstos siempre vienen los buenos recuerdos y los encuentros siempre son entrañables.

Supongo que cada uno en nuestra vida cuenta con infinidad de anécdotas pero siempre con las mismas personas de las que aunque pasen siglos y no veas, cuando vuelves a reencontrarte parece que continúes en donde lo dejaste, no sé si me expreso bien, pero es como si el tiempo no pasara.Creo que tu lo has expresado mejor.

Yo cuento con unas amistades que nos distancian muchossss Kms.son amistades de Instituto ya vés han pasado un montón de años, pero a pesar de la distancia no nos hemos distanciado, nos hemos ido viendo de tarde en tarde, y llamandónos, sin romper los lazos por muy lejos que estemos, yo creo que los recuerdos, y las vivencias, se llevan siempre , yo diría que toda la vida.

Mira que cada uno de nosotros hemos llevado vidas muy diferentes, incluso viviendo fuera, pero a pesar de todo es como si nos despidiéramos ayer.

Eso es bonito, y conservarlo es un privilegio por lo menos yo lo veo así, y así mantengo. Hay una cita que me gusta mucho que dice: " Existen compañeros dispuestos a hacerse pedazos, pero existe un amigo más apegado que un hermano" .

Y esos son los que valen la pena conservar para toda la vida. Por lo menos eso es lo que yo pienso.

Perdona porque el comentario vá a ser más largo que tu propio post, y no me gustaría tener esa falta contigo, discúlpame.

Ya corto aquí !!

Besitos querido Rrio.

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