Nihon (ichi): La chica de Taiwan

Eran sus piernas
de una altura infinita

Era su boca
una promesa sensual

Eran sus ojos
ojos de sonrisa ¿de niño?

Eran sus manos
un juego de choque y caricia

Ella estuvo allí
Su calor, su hacer fácil lo difícil

En el corazón
De un tímido, pero ansioso viajero
Quedó la gracia, la chispa
La risa, la compañía

A veces me pregunto
Qué había bajo ese maquillaje
De cantante olvidada en un rincón
Del mar interior, de las mil islas

Perdí su nombre, y es todo
lo que deseaba conservar de ella.

Kurashiki, Abril, 1987

3 comentarios:

Novicia Dalila dijo...

Es precioso. Me ha encantado..
¡¡¡Que sensible has empezado la semana no??¡¡¡ Debe ser el frío, que invita al recogimiento, a la introspección....
Sí es verdad que los orientales parecen eternos niños, tan pequeños la mayoría, con ese aspecto frágil, indefenso....

Que tengas una feliz semana (K)

Rrío dijo...

Gracias Novicia, me alegro que te haya gustado. Los domingos por la tarde toca nostalgia. Este era un recuerdo muy nostalgico. De mi época nipona.

Tengo una maleta llena de papeles que a veces hojeo y repaso. La mayoría son míos, otros de mis amigos. Los saco y al que resulta agraciado aparece en el blog.

Es una deslabazada e intima autobiografía, una autobiografía de los sentimientos. Por supuesto distorsionada, como si fuera un collage.

Pero ahí queda.

También te deseo que esta primera semana de tu vida después del cumpleaños sea muy especial.

(K)

Novicia Dalila dijo...

Me tienes que contar eso de tu época nipona.... Me interesa. Hazme un hueco

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