El río Leteo sabe amargo



Sol Weintraub es un erudito judío que vive en Mundo de Barnard (planeta en torno a la Estrella de Barnard). El objeto de su estudio es Dios y cómo la humanidad se ha relacionado con él.

Sol tiene una hija llamada Rachel. Desde pequeña, Rachel muestra ser muy activa y, al hacerse mayor, se convierte en arqueóloga y decide ir a Hyperion. Sol no está muy de acuerdo en que vaya a Hyperion, pues conoce las historias que circulan sobre el Alcaudón y las Tumbas del Tiempo, pero Rachel le tranquiliza, asegurándole que no hay nada anormal y que lo único que sucedió en el pasado es que algunos irresponsables se acercaron demasiado a las mareas antientrópicas.

Rachel viaja a Hyperion y conoce a un compañero de trabajo, del que se enamora. Una noche, mientras da una solitaria vuelta por las Tumbas del Tiempo, suenan las alarmas que detectan una fuerte subida de las mareas antientrópicas. De repente, las Tumbas se convierten en un lugar irreconocible, en el que aparecen cámaras donde antes no había ninguna. Rachel nota una presencia a su lado.

Rachel se despierta en el hospital al lado de su novio. No recuerda nada, aunque parece encontrarse bien. Con consternación, activan una grabación en la que se oye a sí misma diciendo que su memoria se deshace... Cada día olvida lo que ha hecho el anterior.

No tardan en darse cuenta de que no sólo olvida lo que ha hecho el día anterior, sino que cada día se borra un día previo al accidente. Finalmente descubren que el cuerpo de Rachel está rejuveneciendo (de ahí que borre los recuerdos de aquellos sucesos que aún no ha vivido).

Al principio Rachel intenta rehacer su vida. Cada día se enfrenta al mismo infierno: con grabaciones y notas tiene que recordarse a sí misma quién es y qué le ha pasado en Hyperion.

El caso de los Weintraub despierta la curiosidad de los medios de la Hegemonía, pero el provincianismo de Mundo de Barnard les asegura cierta intimidad.

Poco a poco Rachel va rejuveneciendo y llega un momento en el que desisten de decirle la verdad. En su lugar, le cuentan alguna mentira piadosa, como que ha estado enferma y por eso no puede salir a jugar con otros niños.

Sol intenta comprender por qué Dios ha castigado a su hija de esta forma. Cree que sacrificándose él en lugar de su hija ella quedará libre, pero una misteriosa aparición en sueños le dice que eso sirvió en el pasado, pero esta vez habrá que sacrificar a la niña. La aparición le pide que acuda con su hija a Hyperion, a lo que Sol se niega.

Sol también pide ayuda a la Iglesia del Alcaudón, pero no obtiene la respuesta que él pide. Para ellos, su hija ha sido bendecida por el Alcaudón.

Los Weintraub se someten a tratamientos Poulsen para poder cuidar a su hija y se la llevan al mundo judío de Hebrón, donde esperan obtener tranquilidad, pero la madre muere en un accidente de tráfico mientras visita a su hermana en Mundo de Barnard.

Conforme Rachel se va haciendo más y más pequeña, Sol se ve sumido en la desesperación. Está dispuesto a llevar a su hija a Hyperion, pero Hegemonía no le deja. Finalmente, tras una campaña mediática a su favor, el desesperado padre consigue embarcar en la peregrinación a Hyperion.

Hyperion, de Dan Simmons.
Resúmen de la Cuarta Historia.
Tomado de la entrada de Hyperion en Wikipedia.

Moraleja: Rejuvenecer no siempre es mejor que envejecer. Romper las reglas básicas de la vida puede ser muy doloroso, y llegar a convertirse en una pesadilla.



Aquel que desee ser eternamente joven podría tener la desgracia de que su deseo se cumpla...

5 comentarios:

Faroni dijo...

Ya veo que tienes como seguidor a Jazzmen, pues ya puedes ir afinando la pluma y las neuronas porque la cosa no va de broma.

Novicia Dalila dijo...

Blacky, realmente aterradora la situación si fuera factible...
Pero no era ese mi caso... Yo no quiero rejuvenecer, sólo quería plantarme hace 3 ó 4 añitos :P:P

A ver, yo soy consciente de que eso es imposible, de que la vida es un ciclo y que cualquiera de estas opciones daría al traste con la evolución natural.... Si todo eso yo lo sé... Igual que lo de ser imortal, que no imagino nada más horroroso... Como dice la canción de Queen en Los Inmortales: "Who wants to live forever when love must die"??...

Lo que pasa es que es jodido irte dando cuenta de los bajones físicos que vas pegando según pasan los años... Afortunadamente, de cabeza voy a mejor, y eso, quieras que no, es un punto ;)

Un beso

p.s. Oye, por qué no está el convento en lo de "seguidores" de este blog si soy incondicional???
Dime que tengo que hacer para figurar en la lista

merci bien

Novicia Dalila dijo...

Ya te sigo ;);)

Novicia Dalila dijo...

Blacky, como te había dicho, resulta que el otro día me tagearon, y ahora yo... te tageo a ti, lo siento, sé que es un coñazo... perdona... por supuesto no hay obligación, en mi blog las instrucciones...

Un beso y muchas gracias

jazzmen dijo...

estimado caballero negro:
maravillosa la idea de "...que su memoria se deshace... Cada día olvida lo que ha hecho el anterior".
La idea de la eterna juventud, si bien aparece en toda mitología antigua. es una de las más formidables prisiones que ha construido la modernidad de fines del pasado y principio de este siglo.
Volver a ser joven para que?
Supongo que para dejar de sentir, para dejar de pensar, para dejar de amar, para evitar los riesgos del futuro, para convertirse en un ser estéril, en un simple y pequeño consumidor de naderías.

Si me dieran a elegir en volver a mis 18 o cumplir dentro de seis meses mis primeros 50, no dudo en preferir la flecha del destino, que la catapulta a un pasado añorado, pero nunca vivido.

un abrazo
miguel (jazzmen)

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