Una de cal y una de arena


El refranero español es tan rico que dispone de expresiones apropiadas para casi todas las situaciones. La que encabeza el artículo de hoy se suele utilizar para cuando se dan situaciones opuestas. La cal y la arena: una es blanda y la otra dura, una es calurosa, la otra fría. Una transformable, la otra perdurable. De esta complementariedad surge sin embargo una mezcla con las que se construyen los edificios más resistentes.

Así es la vida: unas veces te pasan cosas "buenas" y otras veces "malas". Pero no tendría gracia vivir si sólo hubiese un tipo de cosas. Por ejemplo no tendría ninguna gracia que siempre que jugase a la lotería me tocase: la emoción del juego se perdería. 

Así ha sido este año: diversas situaciones me han alejado de determinadas personas, pero a cambio, otras se han acercado a mí. Tanto aquellos con los que ya suponías que podías contar, pero que te encanta comprobar que es así, como con otros que no creías que llegarían a identificarse tanto contigo. Que han pasado por historias parecidas, que te entienden y te cuentan su propia aventura.

Además he conocido a nuevas personas, que no sólo me enseñan otras formas de ver la vida, sino que también me acompañan en los buenos y en los malos momentos. Gente a la que no conocía hace un año y ahora son muy próximas. 

Amigos recuperados: a los que no veía desde hace más de quince años, y ahora he vuelto a ver, con su historia que contar. Con sus avatares y un poco menos inocentes que entonces, pero con su permanente visión vital. 

Otros nuev@s  amig@s, esta vez virtuales, han acompañado este humilde blog. No demasiados, pero, ¿para qué quiero público?. Lo que quiero es compañia, complicidad. Ya sabéis a qué me refiero.

Así que finalmente el balance no es malo, sino seguramente todo lo contrario. El camino se hace al andar. Espero recorrer un largo y curvo camino todavía.

Pa remate voy a adoptar una sana costumbre de mi retoño: poner una letra de canción. La de hoy es apropiada, creo yo, a las fechas que corren, o al menos al espíritu que una vez tuvieron:

AMA, AMA, AMA, Y ENSANCHA EL ALMA

Quisiera que mi voz fuera tan fuerte
que a veces retumbaran las montañas
y escuchárais las mentes-social-adormecidas
las palabras de amor de mi garganta.

abrid los brazos, la mente y repartíos
que sólo os enseñaron el odio y la avaricia
y yo quiero que todos como hermanos
repartamos amores, lágrimas y sonrisas.

de pequeño me impusieron las costumbres
me educaron para hombre adinerado
pero ahora prefiero ser un indio
que un importante abogado.

hay que dejar el camino social alquitranado
porque en él se nos quedan pegadas las pezuñas
hay que volar libre al sol y al viento
repartiendo el amor que tengas dentro. 

Extremoduro

El año que vivimos peligrosamente

La vida te dá sorpresas, sorpresas te dá la vida,  ¡ay, Dios! (que cantaba Rubén Blades)

Si todo sigue así, este año voy a terminarlo con tres divorcios: el primero con mi mujer, el segundo de mi mejor amiga, y el tercero con mi jefe. Si me lo dicen al empezar el año, no me lo creo.

De los tres, el único que he buscado (con mi jefe), va a ser a la postre el más liviano y satisfactorio. Quizás porque entre hombres esas cosas se llevan con menos emotividad, más friamente.

Hace ya tres años estoy con él. Al principio fué duro, pero pensaba que se trataba de una época de aprendizaje. Me dí un plazo de un año para adaptarme y empezar a rendir "al 100%".

En el segundo año, las cosas no fueron mejor. En realidad se complicaron aún más. La frenética actividad del día a día sin embargo amortiguó o quizás enturbió mi visión y no me dí cuenta de que las diferencias y problemas constantes no eran coyunturales. 

Tampoco me dí cuenta de que poco a poco ibamos teniendo cada vez más trabajo, o mejor dicho, más presión, y menos medios para realizar las tareas eficazmente. 

El tercer año tampoco ha sido mejor. Se cruzaron las elecciones, una cortina de humo más. Tras ellas la cosa no mejoró. Movidas constantes salpicadas de broncas por cualquier detalle.

Siempre puse mi mejor voluntad sobre la mesa, pero debo reconocer que mi jefe combina un autoritarismo a ultranza con un deseo de perfección suma. No puedo decir que me motive el hecho de no poder tomar ninguna decisión, o mejor dicho, de que todas mis propuestas acabasen en la papelera, y por otra parte se castigue y reproche cualquier inexactitud o tardanza.

Si fuese mal pensado, en ocasiones podría haberme sentido víctima de mobbing: encargar tareas absurdas, tareas por duplicado (a mí y a otro a la vez, sin saberlo yo), tareas que no me competían, y que no podía hacer al carecer de la información precisa.

En una ocasión estábamos en su despacho el, y yo, y otra persona, hablando de uno de los proyectos. De repente, sin venir a cuento, me dijo "¿Y tú de qué te ries? Siempre riendo riendo sin venir a cuento". La verdad es que no era yo consciente de estarme riendo de nada. Es posible que una sonrisa iluminase mi cara, y tal gesto no fuese de su agrado.

El colmo fué hace un mes. En una reunión con mucha gente, unas quince personas, empezó a comentar un cambio en nuestras actividades. La gente se quejaba, pues era más trabajo, ya que las nuevas actividades se harían sin dejar las anteriores. En un momento dado, me encargó una tarea urgentísima, y le dije que la haría cuando pudiera (era viernes por la tarde) pensando en hacerla el lunes a primera hora. Montó en cólera y me llamó "chulito", supuestamente por no querer dejarlo todo inmediantamente y ponerme en ese mismo instante a cumplir sus órdenes perentorias.  (dicho sea de paso, era imposible hacerlo el viernes por la tarde porque el administrativo que tenia los papeles no trabaja el viernes por la tarde).

Era un trabajo bonito. O mejor dicho, podría haber sido bonito, de haber tenido más tiempo, más recursos, más autonomía. Y sobre todo de haber sido reconocido -algo- el esfuerzo,  de haber recibido alguna palabra de ánimo o aliento, de haber recibido apoyo, aunque fuese de pascuas a ramos. Pero como digo todo trabajo por interesante que sea se puede convertir en algo feo si su desempeño diario es casi una tortura y un sobresalto.

Así que seguramente con el cambio de año llegará un cambio de trabajo... a ver qué nos depara. 

(De los otros divorcios hablaré en sendos posts... no conviene mezclar churras con merinas.)

Estas navidades regala sexo oral

El consumismo navideño es el Mal.

Y el despilfarro consumista en general, también.

Contribuye a desquilibrar la balanza comercial entre las regiones y destruye el ecosistema:

a) explotando recursos naturales,

b) generando un gran volumen de basura y

c) contaminando en el proceso de elaboración y transporte de los productos.




Encontrado gracias a Lisebe, que proviene de El Listo

Ah por cierto, sexo pero seguro eh!

Lo que hacen los de la foto es porque son de piedra y tal. Vosotros tumbaditos o si acaso sentaditos y relajados.

Hala, a disfrutar!!!

Nihon (ni): A vuestros cuerpos dispersos


Es de noche en Tokyo. A mi alrederdor, una palpitación estival, bullente, agresiva.

Demasiado poco que contar. Supongo que es porque estoy entrando en este estilo de vida, tanto, que encuentro desapercibidas cosas que otrora me llevaron al escándalo. Sé que también así se puede vivir, a menudo sordos y ciegos, pero disfrutando de sus paraisos artificiales. Todos ficticios.

Y ¿quién puede decir lo que es real?. Te ves obligado a creer. O crees o no existes. 

Porque, ¿qué es el Japón, al fin y al cabo?. Un enorme conglomerado popular, unas islas con escasa superficie habitable, arrojado al mar de los tifones y los terremotos. Una raza que ha creado un sistema social estilo colmena. Todos mentalizados para trabajar y sufrir por el progreso de su sagrada empresa. Acostumbrados a no necesitar cada uno más que lo justo para vivir, el metro cuadrado para dormir, el breve descanso entre el final de la jornada y la mañana del día siguiente. 

Es eso: has de vivir desde pequeño acostumbrandote a lo difícil, a lo frugal. Y has de no conocer otra cosa, pues si no el trauma de la reentrada te volverá un satisfecho y un marginado.

Y no es que se pueda decir que carecen de sensibilidad. La tienen, y mucha. Para las cosas pequeñas y frágiles: el papel, las flores, los dibujos. Y las plantas en un país verde, verde, acuífero. Hasta tal punto que se pasan: contínuos estallidos de colores por las calles, las tiendas y la comida.

Pero tiene su contrapunto en esos templos pacíficos, ocultos y relajantes. Si embargo, hasta eso se acab convirtiendo en un mero objeto de paso accidental o multitudinario, como casi todo en esta tierra.

Porque ésto es la masa humana en movimiento, en las calles, en los trenes, inundándolo todo, pero ciega y gregaria. Allá van todos con su uniforme, juntitos, graciosos. Son como el rayo laser: la onda de luz coherente y monocromática.

(Que conste que, personalmente, no tengo nada contra ellos!!!. En realidad, me parecen gente encantadora).

Tokyo, 6-julio-1987

Algunos de mis lectores se han interesado por mi etapa nipona. Encontré, revolviendo entre viejos papeles, un cuadernito, donde escribía mis impresiones y sensaciones más personales. Parecido a un diario, pero no pensado para ser divulgado. Más bien como un cuaderno de viaje. Pero he decidido que, como con mis historias seriadas sobre mis mujeres, publicaré, sin orden ni concierto, que no sea el que mi humor del momento me determine, mis historias sobre Japón. La primera entrega ya la habeis leido: La chica de Taiwan.

La serie irá encabezada por la palabra Nihon, es decir, Japón en japonés, y la numeración será japonesa: inchi (uno), ni (dos), san (tres), ... 


7 verdades como puños, y una mentira piadosa


CABALLERO:¿Has visto la jodía de la Novicia?. Va la tia y me tagea, que debe ser eso peor que un dolor de muelas, y encima me dice que tengo que contar esto y lo otro sobre mi.
RRIO: Contento debías estar, te ha elegido entre sus cientos de seguidores incondicionales. ¡Uno de los siete elegidos por Novicia!
CABALLERO: Además yo no sé inglés, no entiendo los palabros esos que ha puesto en el blog.
RRIO: No te preocupes, hombre, yo te lo traduzco.
CABALLERO: Y encima tengo que nombrar a otras siete víctimas! Ni siquiera tengo tantos lectores. NoPuedoNoPuedoNoPuedo.
RRIO: Vaaaaaaamos hombre, ánimo, ya sabes el maleficio que te puede caer si no lo haces.
CABALLERO: ¡Pero si es que ya lo saben todo sobre mí!. ¿Qué quieren que les cuente?.
RRIO: Mira, no te hagas ahora el estrecho, que todos saben que eres un poco exibicionista (1). Podrías contarles lo del testículo...
CABALLERO: Estás chalado. ¿A quién le importa si tengo un testículo más alto que otro(2)? Si lo debe tener media humanidad. Bueno y la otra media una teta más grande que la otra.
RRIO: Entonces lo del monte Fuji...
CABALLERO: Es pura anécdota. Y además me tacharán de loco si digo que grité tres veces BANZAI al amanecer desde la cima(3).
RRIO: Mira lo que es cierto es que eres un quejica(4). Tu época de Japón te dió un saco inagotable de batallitas, que sueltas siempre que puedes. Así en los saraos siempre tienes algo que contar.
CABALLERO: Siempre me ha gustado la aventura, pero dentro de un orden(5). Y aunque tengas todas esas historias que contar, también lo pasas mal en muchas ocasiones.
RRIO: ¿Y algo realmente íntimo?. ¿Un vicio, una pasión?.
CABALLERO: Está bien, contaré un secreto: cuando me fuí a hacer la confirmación, me tuve que confesar antes. Entonces ya me hacía pajas, pero no sabía como explicarselo al cura, así que le dije que era marica(6). El pobre lo negó todo: "no te preocupes, que no es así...". Si se llega a enterar de lo que pasó luego...
RRIO: No cuentes más, que no es necesario. Tú, con tal de probarlo todo...
CABALLERO: Pues podrías probarlo tú también(7). Si tienes miedo al SIDA, te pones preservativo y ya está.
RRIO: ¡Pero si a mí no me gustan los hombres!
CABALLERO: ¿Y cómo lo sabes, si no lo has probado?
RRIO: De la misma forma que sé que no me gusta comer mierda. A tí lo que te pasa es que te gustan más los culos que a un tonto unas castañuelas (8).
CABALLERO: Prejuicios, prejuicios, prejuicios... y mucho miedo, es lo que hay.

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VOZ EN OFF:

Y siguieron, y siguieron hablando y hablando... como hacían siempre. Pero entre pitos y flautas, acababan de decir las siete verdades y una mentirijilla, las cuales ocho en total están señaladas en cursiva y numeradas. 

Si queréis, podeis jugar un juego: descubrir la mentira.

De todos modos, es verdad que Caballero no tiene siete lectores conocidos, y también que no le da la gana pasar esta bola a otros siete incautos, aunque el cielo se hunda. Porque las cadenitas ya está el mundo bastante lleno, y aunque a una monja perversa le vaya el rollo, que coja y se deje encadenar por quien le guste encadenar, que lo que es al Caballero Negro, ni encadena, ni deja que le encadenen.

Ea!

El río Leteo sabe amargo



Sol Weintraub es un erudito judío que vive en Mundo de Barnard (planeta en torno a la Estrella de Barnard). El objeto de su estudio es Dios y cómo la humanidad se ha relacionado con él.

Sol tiene una hija llamada Rachel. Desde pequeña, Rachel muestra ser muy activa y, al hacerse mayor, se convierte en arqueóloga y decide ir a Hyperion. Sol no está muy de acuerdo en que vaya a Hyperion, pues conoce las historias que circulan sobre el Alcaudón y las Tumbas del Tiempo, pero Rachel le tranquiliza, asegurándole que no hay nada anormal y que lo único que sucedió en el pasado es que algunos irresponsables se acercaron demasiado a las mareas antientrópicas.

Rachel viaja a Hyperion y conoce a un compañero de trabajo, del que se enamora. Una noche, mientras da una solitaria vuelta por las Tumbas del Tiempo, suenan las alarmas que detectan una fuerte subida de las mareas antientrópicas. De repente, las Tumbas se convierten en un lugar irreconocible, en el que aparecen cámaras donde antes no había ninguna. Rachel nota una presencia a su lado.

Rachel se despierta en el hospital al lado de su novio. No recuerda nada, aunque parece encontrarse bien. Con consternación, activan una grabación en la que se oye a sí misma diciendo que su memoria se deshace... Cada día olvida lo que ha hecho el anterior.

No tardan en darse cuenta de que no sólo olvida lo que ha hecho el día anterior, sino que cada día se borra un día previo al accidente. Finalmente descubren que el cuerpo de Rachel está rejuveneciendo (de ahí que borre los recuerdos de aquellos sucesos que aún no ha vivido).

Al principio Rachel intenta rehacer su vida. Cada día se enfrenta al mismo infierno: con grabaciones y notas tiene que recordarse a sí misma quién es y qué le ha pasado en Hyperion.

El caso de los Weintraub despierta la curiosidad de los medios de la Hegemonía, pero el provincianismo de Mundo de Barnard les asegura cierta intimidad.

Poco a poco Rachel va rejuveneciendo y llega un momento en el que desisten de decirle la verdad. En su lugar, le cuentan alguna mentira piadosa, como que ha estado enferma y por eso no puede salir a jugar con otros niños.

Sol intenta comprender por qué Dios ha castigado a su hija de esta forma. Cree que sacrificándose él en lugar de su hija ella quedará libre, pero una misteriosa aparición en sueños le dice que eso sirvió en el pasado, pero esta vez habrá que sacrificar a la niña. La aparición le pide que acuda con su hija a Hyperion, a lo que Sol se niega.

Sol también pide ayuda a la Iglesia del Alcaudón, pero no obtiene la respuesta que él pide. Para ellos, su hija ha sido bendecida por el Alcaudón.

Los Weintraub se someten a tratamientos Poulsen para poder cuidar a su hija y se la llevan al mundo judío de Hebrón, donde esperan obtener tranquilidad, pero la madre muere en un accidente de tráfico mientras visita a su hermana en Mundo de Barnard.

Conforme Rachel se va haciendo más y más pequeña, Sol se ve sumido en la desesperación. Está dispuesto a llevar a su hija a Hyperion, pero Hegemonía no le deja. Finalmente, tras una campaña mediática a su favor, el desesperado padre consigue embarcar en la peregrinación a Hyperion.

Hyperion, de Dan Simmons.
Resúmen de la Cuarta Historia.
Tomado de la entrada de Hyperion en Wikipedia.

Moraleja: Rejuvenecer no siempre es mejor que envejecer. Romper las reglas básicas de la vida puede ser muy doloroso, y llegar a convertirse en una pesadilla.



Aquel que desee ser eternamente joven podría tener la desgracia de que su deseo se cumpla...

Nihon (ichi): La chica de Taiwan

Eran sus piernas
de una altura infinita

Era su boca
una promesa sensual

Eran sus ojos
ojos de sonrisa ¿de niño?

Eran sus manos
un juego de choque y caricia

Ella estuvo allí
Su calor, su hacer fácil lo difícil

En el corazón
De un tímido, pero ansioso viajero
Quedó la gracia, la chispa
La risa, la compañía

A veces me pregunto
Qué había bajo ese maquillaje
De cantante olvidada en un rincón
Del mar interior, de las mil islas

Perdí su nombre, y es todo
lo que deseaba conservar de ella.

Kurashiki, Abril, 1987

Diferencias entre los mortales y los jefes


Cuando tardas mucho en acabar una tarea, eres LENTO

Cuando tu jefe tarda mucho, es METICULOSO

Cuando tú no haces tu trabajo, eres PEREZOSO
Cuando tu jefe no hace el suyo, está DEMASIADO OCUPADO

Cuando cometes un error, eres un IDIOTA
Cuando tu jefe comete un error, es solamente HUMANO

Cuando tú haces algo que no te han pedido, EXTRALIMITAS TU AUTORIDAD
Cuando tu jefe lo hace, es demostración de INICIATIVA

Cuando mantienes tu posición, eres un CABEZOTA
Cuando tu jefe lo hace, es FIRME

Cuando tú no respetas el protocolo, eres GROSERO
Cuando tu jefe lo hace, es ORIGINAL

Cuando complaces a tu jefe, eres un CHUPA MEDIAS
Cuando tu jefe contenta al suyo, es COOPERATIVO

Cuando no estás en tu despacho, echas CARRO
Cuando tu jefe no está en su despacho, está en ASUNTOS

Cuando tú estás de baja por enfermedad, estás siempre ENFERMO
Cuando tu jefe está de baja por enfermedad, debe estar GRAVEMENTE ENFERMO

Cuando tú mandas bromas por e-mail, es correo INÚTIL

Cuando lo hace tu jefe, es HUMOR 

Ahora se porqué nunca seré un buen jefe...

7 mentiras (y una verdad)


Envío mi curriculum, una y otra vez, y no me llaman. Una amiga me dice "tu curriculum es demasiado bueno. Tienes un perfil de jefe. Para jefe, ya están ellos".


Un amigo me confesaba que, en un momento de su vida profesional, se vió obligado a "empeorar" su curriculum. Me decía "si quieres saltar, tienes que agacharte primero".


El abogado me dice "Oirás muchas cosas, cosas horribles. Tú debes decir que no sabes nada, que no recuerdas nada." Yo dije que no recordaba nada.


El sábado pasado, mi hijo me aseguró que iba a llegar a las dos a casa. Llegó a las tres y cuarto.


En el mismo día, una persona me dice que estoy más gordo, y otra, que estoy más flaco.


Cuando era pequeño, falsificaba los billetes de autobús. Compraba el billete ordinario, y luego con una cuchilla raspaba el "cero" y ponía I/V (ida y vuelta). Convertía pues un billete en dos, y me guardaba el dinero sobrante.


Jugando al ajedrez, efectué una maniobra de distracción. Moví piezas en un lado del tablero, y cuando mi oponente acudió a defenderse, ataqué por el otro lado.


Me llamaron para concertar una cita, ésta semana. "No puedo, esta semana la tengo completamente ocupada, y la que viene también. Llámeme a la siguiente".

Tonterías II

Me ha costado bastante trabajo encontrar la poesía, la había perdido, la poesía sobre la montura de Don Río.
El Caballero Negro tiene su corcel, también negro, pero qué tiene nuestro D.Río, pues… una bicicleta.
Me contaba, en una ocasión, D. Río, los recorridos que hacía con su corcel, perdón, digo bicicleta, las calles por las que pasaba. Muchos días, casi todos los días.
Estoy convencido que él hubiera escrito esta poesía, pero se la robó descaradamente Don Rafael Alberti. Se adelantó. ¡Qué descaro!. Don Rafael no es santo de mi devoción, pero en ocasiones, en contadas ocasiones, me dice por dónde tengo que ir. A D.Río, su bicicleta también le dice por dónde tiene que ir y pocas veces se equivoca. No penséis que esto es un recurso poético, la bici de D. Río habla con él, le aconseja, le escucha, incluso está pensando abrir un blog.
Por mi parte dejo mis “tonterías” para escuchar o leer, nuevamente, a Don Rafel o Don Río que en este caso, es lo mismo.

A los cincuenta años, hoy, tengo una bicicleta.
Muchos tienen un yate
y muchos más un automóvil
y hay muchos que también tienen ya un avión.
Pero yo,
a mis cincuentas años justos, tengo sólo una bicicleta.

He escrito y publicado innumerables versos.
Casi todos hablan del mar
y también de los bosques, los ángeles y las llanuras.
He cantado las guerras justificadas,
la paz y las revoluciones.
Ahora soy nada más que un desterrado.
Y a miles de kilómetros de mi hermoso país,
con una pipa curva entre los labios,
un cuadernillo de hojas blancas y un lápiz
corro en mi bicicleta por los bosques urbanos
por los caminos ruidosos y calles asfaltadas
y me detengo siempre junto a un río,
a ver cómo se acuesta la tarde y con la noche
se le pierden al agua las primeras estrellas.

2
Es morada mi bicicleta
y alegre y plateada como cualquiera otra.
Mas cuando gira el sol en sus ruedas veloces,
de cada uno de sus radios llueven chispas
y entonces es como un antílope,
como un macho cabrío, largo de llamas blancas,
o un novillo de fuego que embistiera los azules del día.

3
¿Qué nombre le pondría, hoy, en esta mañana,
después que me ha traído,
que me ha dejado sin decírmelo apenas
al pie de estas orillas de bambúes y sauces
y la miro dormida, abrazada de yerbas dulcemente,
sobre un tronco caído?

Carlanco de los bosques.
Estrella voladora de las hadas.
Telaraña encendida de los silfos.
Rosa doble del viento.
Margarita bicorne de los prados.
Cabra feliz de las pendientes.
Eral de las cañadas.
Niña escapada de la aurora.
Luna perdida.
Gabriel arcángel.
La llamaré con este frágil nombre.
Porque son sus dos alas blancas las que llevan,
anunciándome al aire de todos los caminos.

4
Yo sé que tiene alas.
Que por las noches sueña
en alta voz la brisa
de plata de sus ruedas.

Yo sé que tiene alas.
que canta cuando vuela
dormida, abriendo al sueño
una celeste senda.

Yo sé que tiene alas.
Que volando me lleva
por prados que no acaban
y mares que no empiezan.

Yo sé que tiene alas.
Que el día que ella quiera,
los cielos de la ida
ya nunca tendrán vuelta.

Tonterías

Se han cruzado las ideas, las entradas, los comentarios, las posturas ante la vida, la nueva moral y la no menos novedosa terminología, mi interés por saber en qué momento escuché por primera vez poesía. Todo se ha cruzado.
Leí que la poesía debía ser “sencilla, sensual y apasionada”, pero la primera vez que la escuché era un arma arrojadiza, era León Felipe. Y no olvidé las palabras.
¿Cómo eran? No eran sencillas, ni sensuales, pero sí apasionadas.
¿Qué decían? Hablaban de “compromiso”, el que nunca he dejado.
Permitiéndome alguna licencia que él me perdonaría, más o menos esto es lo que escuché:

Y he aquí que de repente puedo decir otra vez quién soy. Este Niño de Vallecas soy yo. Y tú también. Y todas las mujeres y hombres de este mundo. Los que se quedaron en casa y los que salieron de aventura. Y para que no lo olvide nadie ni se escape ninguno, ni se duerma ninguno detrás de la puerta, le puse hace tiempo este pie:

PIE PARA EL NIÑO DE VALLECAS DE VELÁZQUEZ

Bacia, yelmo, halo
éste es el orden, Sancho

De aquí no se va nadie.

Mientras esta cabeza rota
del niño de Vallecas exista,
de aquí no se va nadie. Nadie.
Ni el místico ni el suicida.

Antes hay que deshacer este entuerto,
antes hay que resolver este enigma.
Y hay que resolverlo entre todos,
y hay que resolverlo sin cobardías,
sin huir
con unas alas de percalina
o haciendo un agujero
en la tarima.
De aquí no se va nadie. Nadie.
Ni el místico, ni el suicida.

Y es inútil,
inútil toda huida,
(ni por abajo
ni por arriba).
Se vuelve siempre, siempre.
Hasta que un día (¡un buen día!)
El yelmo de Mambrino
-Halo ya, no yelmo ni bacía-
se acomode a las sienes de Sancho
y a las tuyas y a las mías
como pintiparado,
como hecho a la medida.
Entonces nos iremos Todos
por las bambalinas:
Tú y yo y Sancho y el niño de Vallecas
Y el místico y el suicida.

Otoño en Paris



El enorme taxi, con un solitario viajero, se detiene. Baja el viajero, desorientado, mirando alrededor.

"Sí, es aquí. Y ¿qué coño hago yo aquí, dos horas antes?. El maldito avión ha ido más rápido de lo previsto, y el taxi sólo ha tardado diez minutos."

Se dirije hacia la puerta, va a entrar, pero... en pensandolo mejor, retrocede. "Sí, la foto. Primero haré una foto a la puerta, que luego con el lío se me olvida."

Retrocede aún más, y al doblar la esquina descubre de repente un jardín lleno de estatuas. "Bueno ya que tengo la cámara en ristre, haré unas pocas fotos más."

Andando y andando, se acerca al Sena, cruzado por un curioso puente, con rutas independientes para los cuatro transportes que le atraviesan: coches, trenes, bicis y peatones.

"Hacía frio, pero de repente ya no lo siento. Esta humedad liviana, se ha vuelto acogedora."

El paseo alcanza unas escalinatas, que conducen a un edificio acristalado "biblioteca nacional" donde el paseante se sienta a descansar y a observar las escasas personas que van y vienen, con parsimonia.

Un nuevo e innovador puente atraviesa de nuevo el río. Cruzándolo cree oir un suave silbido. "A lo mejor es una invitación, pero... no soy tan atractivo. O sea que será un chapero".

Ya de vuelta, ve a los niños jugando en el parque. "Dada la hora, está claro que han hecho pellas, para practicar su deporte favorito. Bueno no te creas que lo hacen mal, aunque parecen un poco peligrosos los saltos que hacen con las tablas de skate en esos toboganes artificiales."

Poco a poco la ruta se cierra sobre sí misma. Con resignación se introduce en el edificio, atraviesa patios y vallas, entra en el auditorio y se encuentra de cara con la secretaria, que le estaba esperando.

"Buenos días Rrío, me alegro de verle de nuevo. ¿Que tal el viaje?"

"Pues bien, pero el avión se retrasó y he llegado con el tiempo justo. ¿Cuándo comenzamos la reunión?"

Obsesiones de un miedoso complusivo



Debe de ser que desde aquel desgraciado incidente en que perdí todos mis miembros (menos uno!) me he vuelto un miedoso compulsivo. Hoy he asistido a una entrevista de trabajo, en la que han salido a relucir todos mis miedos.

He salido diciéndome: no me gustaría tomar la decisión de quedarme en mi trabajo actual por miedo al cambio, pero tampoco quiero tener que moverme por miedo a recibir más broncas de mi jefe.

Entremedias, la ofertante, para mayor complicación es amiga mía, y ha ejercido sus dotes seductoras para convencerme de que debía irme con ella. En un momento dado he llegado a decir "tengo miedo de que si te conviertes en mi jefa, dejes de ser mi amiga".

La lucha contra mi condición de miedoso complusivo me ha llevado a buscar algunas salidas. Tengo varios libros sobre el miedo, como el de José Antonio Marina: Anatomía del miedo, pero mi favorito es NoMiedo, de Pilar Jericó, que tiene incluso un maravilloso Blog.

La verdad es que mis miedos son muy de andar por casa. Para miedos, los del profeta desesperante de La Vida de Brian:

"Y en verdad os digo, que habrá rumores de que las cosas van mal. Y se producirá una gran confusión entre las gentes. Y nadie sabrá dónde está nada. Y nadie sabrá dónde están... esas cositas que llevan una base de rafia y una especie de correa. En esa hora, el amigo perderá el martillo de su amigo. Y los jóvenes no tendrán ni idea de... de dónde están las cosas que sus padres... que sus padres habían guardado allí la noche antes, a eso de las ocho. Está escrito en el Libro de Amadeo. ¿Alguien lo ha leído?"

Y nadie sabrá dónde están... tus ahorros... Suena a crisis apocalíptica mundial, ¿no? Si es que todo está inventado...

Pasa como los deseos de libertad de Novicia Dalila. Novicia, todo es relativo. Uno cree estar prisionero cuando en realidad, comparado con otros es libre como los pájaros. Y si no, fíjate lo que le dice Ben el prisionero a Brian, según le encierran en la celda:

"¡¿Qué tú lo has pasado mal?! ¡Yo llevo aquí cinco años colgado, y no me pusieron boca arriba hasta ayer, así que no me vengas con historias!"

Una simple cuestión de puntos de vista.

Yo personalmente creo que no es necesario pisar el acelerador para disfrutar intensamente de la vida. Me viene a la memoria el chiste de los toritos:

El torito y el toro están en lo alto de la colina, mirando a las vacas pastar tranquilamente por el prado. El hijo le dice al padre:

- Papá, papá, papá, ¿vamos corriendo y le tocamos una teta a aquella vaca??

Y el padre le responde:

- No hijo, no, vamos andando y nos las follamos todas!!

(encontrado en El Sexo y las posiciones ante la Web 2.0)

Ea!

Ella y el mar

Dormiré con el mar
Pensando en tí
En tu vuelo eterno de gaviota


Hablaré con las olas
De tus ojos,
color ámbar
Que se abren sorprendidos

Le contaré a la brisa
De tu pelo
De coral y humo

Sentiré el beso del agua
Como un eco de tus labios
fabricados
De kilómetros de piel

El Mar
Es el lugar al que perteneces
Porque el mar
Acentúa tu desnudez

Una carta de protesta


Estimados Señores Rrio y Caballero Negro:
Ya sé que no he sido muy correcto al llamarles “dueños de la mazmorra” y “guardianes de las llaves” y publicar su foto en la entrada con lo cual les estoy privando de su oportuno anonimato, pero uno, que también tiene su corazoncito, no puedes menos que protestar.
Primero: Podrían contratar un poco más de potencia lumínica, el plan “ahorro” puede estar muy bien para sus bolsillos, pero fatal para mi cansada vista. Un poquito más de luz no estaría mal.
Segundo: Yo soy un inquilino y no me gusta tener las mismas obligaciones que tienen los propietarios: limpiar el blog por turnos, contestar a comentarios procaces, elaborar pesados trabajos de burocracia y explicar teología en algunos casos. Y además se han empeñado en hacerme “propietario”, por ahí han llegado incluso a colocar un link “Before the dark –Faroni”.
Tercero: La dirección de mi casa es “SVENGALI” ( http://svengali-faroni.blogspot.com/) y me dedico a cuestiones musicales. Ya sé que soy tan pobre que ni siquiera puedo tener el lujo de mantener un “lado oscuro”, pero llegar a decir: “lo que habla es tu lado oscuro…”, es una pasada y además mete un miedo que te cagas.
Cuarto: Mi nombre. En mala hora me decido por Faroni. La primera vez que me contestaron a un comentario me llamaron “Foroni”, eso para empezar. La cosa no ha terminado ahí, he pasado por “Pironi”, “Forloni” ,casi parezco una marca de salchichón italiano, y por último “Faloni” que casi mejor ni comento.
Quinto: La censura. No puedo aguantar que me censuren las entradas. ¿Dónde están mis últimas entradas que fueron publicadas y borradas del blog de forma automática? ¿Dónde está “Los primeros años del Caballero Negro”? ¿Dónde está “En Before de Dark hay un quintocolumnista”? ¿Dónde está “Este blog es una ruina”? ¿Dónde está “Perversión y cucupendio con las vecinas de blog”?. Luego… imagino que aparecerán con “sus nombres”, un robo a la propiedad intelectual.
Estimadas lectoras y lectores, cuando vean una entrada señalando a Rrio o Caballero Negro como autores, piensen que pueden estar leyendo mis palabras, y si leen una poesía muy chula, entonces, con toda seguridad es mía, aunque ponga Lorca.
Esperando algo de su parte y que tomen en consideración mis reclamaciones se despide atentamente.
Faroni.

Pasmación

El cuerpo de Marfisa había quedado medio al descubierto: mostraba la cabellera, la espalda, la delgada cintura, el arranque de las nalgas. El Rey la miró: con sorpresa, con estupefacción.

- ¿Has visto algo más bello?
- Hay muchas cosas bellas en el mundo.
- ¿Más que el cuerpo de de una mujer?
- Si es el de Marfisa, difícilmente.
- Nunca había visto hasta esta noche a una mujer desnuda.
- ¿Y qué?
- El paraíso tiene que ser una cosa semejante.

....

Lucrecia los acompañó hasta la puerta. Dió un beso al Conde y le llamó guapo al oído. La carroza esperaba. Poco suntuosa, pero sólida y elegante. Lucrecia agitó la mano. La carroza corría por la calle, llena de baches, como por la superficie de un espejo. El Rey miraba hacia adelante, como si le envolviese el infinito. Tenía cierta cara de pasmado.

- ¿Qué miráis con tanta atención, señor?
- El cuerpo de Marfisa. No puedo ver otra cosa.
Gonzalo Torrente Ballester.
Crónica del Rey Pasmado.

Quiero ser una mujer

Y en el principio Dios creó a Rrio y le dio la tierra, los animales, las aguas y el cielo separados. Y le dijo:

- Todo esto es tuyo vívelo para alabanza mía.

- Pero Señor… yo no merezco…

Y pasaron varios días y todo fue llanto y crujir de dientes, Dios tuvo que bajar de nuevo a la Tierra y le interpeló bastante enfadado:

- ¡Es que no se te puede dejar solo…!

- Bueno… no sé… Es que es muy aburrido tener todo esto sólo para mí. No tengo nadie con quien discutir.

- ¡Bueno…! ¡Vale…!. Te crearé a la mujer. Te gustará hasta tal punto que te hará perder la razón. Por esta vez, usaremos una de tus costillas, ya que no tengo nada mejor a mano, para confeccionarla. Pero a partir de ahora, los hijos los tendrá ella.

 Y Rrío creció y se multiplicó e inventó el iPod pero no pudo quitarse de la cabeza una idea absurda y le dijo a Faroni:

- Faroni, yo quiero ser mujer. Quiero parir mis hijos. Quiero saber qué se siente.

- Es una idiotez, no puedes tener hijos, pues no tienes matriz.

Y Novicia, para salvar el tenso momento, dijo: 

-Nadie tiene la culpa de que no puedas tener hijos. Quizás no puedas tener hijos, pero puedes tener derecho a tener hijos.

Y en ese momento empezó el movimiento pro-igualdad de los hombres para alcanzar los mismos derechos que las mujeres.


La verdadera historia de Caballero Negro

Seguro que alguno ya la sabíais, pero para los que no, aquí os muestro la verdadera historia del Caballero Negro:



Desde entonces no puedo escribir en el Blog, al menos directamente. Afortunadamente, mi ayudante Rrío traslada mis palabras a estas páginas que leéis. Pero el maldito, a veces pone lo que quiere, y algun@ habéis mostrado vuestra perplejidad y duda: no dudéis, somos distintos, aunque Rrío pueda querer haceros creer lo contrario. 

Si sigue así, tendré que buscarmen otro ayudante. Faroni, ¿quieres ser tú mi nuevo ayudante?.

Mujeres (X): Mariajo

Ella se cree segura y fuerte,
Independiente y fría,
Completa y moderna,
Pero se equivoca.

Ella ríe por fuera
Y llora por dentro.
Se cree que así nos engaña a todos,
Pero se equivoca.

Ella se despierta cada mañana
Y abraza a la almohada
Pero sigue sola

Ella necesita a alguien
Que la deje ser dulce y risueña
Otra vez,
Pero lo ignora

Ella se pregunta
Porqué‚ el mundo es a veces tan ingrato
Pero no sabe

QUE EL MUNDO ES ASI
PARA QUE NO PIERDA
LAS GANAS DE VIVIR


Julio 1990

Besos

¿Quién no tiene en sus recuerdos esos besos voraces entre lenguas que, utilizando de pronto sus propiedades de músculos, dotadas de una longitud y de una fuerza de adherencia monstruosas, se exploran entre sí y también el relieve completo de la boca y los labios del compañero, y que confieren pleno sentido a la expresión "morrear"?.

¿Ese alarde obsceno no se realiza acaso en el umbral de la puerta, al pie de la escalera de un edificio o en el rincón de un portal, donde están los interruptores que precisamente no hemos pulsado?.

Catherine Millet
La vida sexual de Catherine M.

MUJERES

Dos décadas, un poco más, negándome a pulsar una tecla y me piden que hable sobre “el papel de la mujer”. Tema peligroso para alguien que perdió voluntariamente el instinto de escribir, aunque era lo que más amaba.
Y yo que me declaro “avinaretista convencido” y aplico en todo momento el primer principio serafino debo responder a un reto. Y aquí no valen recursos literarios, ni estilos, porque la “mujer” en su sentido más amplio exige claridad y precisión, merece… honestidad.
Y me pide mi opinión… si mi opinión no es importante, apenas me sirve a mí. Pero bueno… ¡juguemos! Juguemos con las palabras.
Antes de leer “Bajarse al moro” me había dedicado a pasearme por todas esas casas a las que llamamos blogs y a conocer a las personas que en ellas habitan; unas me saludaban, otras hablaban sin contestar, monólogos infinitos, a otras había que descubrirlas bajo espesas capas de oraciones, pesadas disertaciones, críticas feroces sobre las más variopintas materias. Y yo, casi siempre, me quedaba perplejo, algo así como Mr. Hulot cuando ve crecer una ciudad incomprensible. Posiblemente hacía demasiado tiempo que no salía a conocer a las personas.
En ocasiones pensé, al visitar determinadas casas, que todo lo que veía no era más que un grupo de “penes con piernas” entablando conversación con “vaginas con ruedas” , intentando convertirse, ambos, en “posibilidades orgasmáticas”.
A estas alturas creo que la Seña Novicia se está desesperando, sus cuchillos afilados esperan ansiosos empezar a despedazar al pobre Faroni, pero antes hay que terminar de leer. Intentaré prolongar un poco más mi defunción.
¿el papel de la mujer?
Una regla, otra, otra, la próxima que llegará, la que no llega, la que no llegó, la última… pero una mujer es algo más.
Una ilusión, una llamada que no existió, o sí y nunca debió ocurrir, el silencio en el teléfono, esperar… pero una mujer es algo más.
Deseo, fantasía, sensualidad, secretos inconfesables, “si me dejaran a mí…”, una noche soñada, una desilusión, algo memorable… pero una mujer es algo más.
El médico, el ginecólogo, la peluquera, la señora de enfrente, mi mejor amiga, la familia, aquel pesado del Instituto, Miguel o como quieras llamarlo, todos los que la rodean… pero una mujer es algo más.
Un hijo o una hija, el que no llegó, el deseado, la renuncia, “ser madre”, libertad de elección… pero una mujer es algo más.
Planes perfectos, estrategias, dudas y miedos, “la muy zorrona…”, no sé qué hacer… pero una mujer es algo más.
La mentira que no es mentira, el secreto que no es secreto, confidencias, ¿sabes…?... pero una mujer es algo más.
El espejo, siempre el espejo, aquella arruguita de la derecha, una cana, coquetería, belleza, belleza interior, desaliño, descuido, “me da lo mismo”… pero una mujer es algo más.
Los planes de futuro, a partir de hoy va a ser diferente, el recuerdo y la nostalgia, la frialdad… pero una mujer es algo más.
El bañador, la talla, unas caderas, demasiados kilos, “me miran”, “me huelen”, “me ignoran”, un pecho racionalmente asimétrico… pero una mujer es algo más.
Podríamos seguir infinitamente y la clave del papel de la mujer no es lo que es, sino ese algo más que puede ser. Y sólo depende de ella, lo mismo podríamos decir del hombre, somos algo más que todavía no hemos conseguido.
Evidentemente una mujer no es lo que queda después de una liposucción, ni lo que había antes de una remodelación de nariz y labios… es algo más y tiene, si quiere, la obligación de serlo.
Antiguamente ese “algo más” se intentaba explicar con alguna palabra. Todos nacían hombres y mujeres, pero aspiraban a ser damas y caballeros, algo más.
Y comprendo que pierdo el reto, jugué para perder, y que en el fondo no he sabido explicar el papel de la mujer y que seré castigado con algún comentario jocoso que tengo merecido por mi osadía.
Y tampoco he sabido definir ese algo más, pero es que entonces nos encontraríamos con la auténtica “mujer” y explicarlo es patrimonio de los músicos y los poetas.

JINETES EN LA TORMENTA


Demasiado calor, palabras, varias horas hablando, fumando. Un chalet en la sierra, de una amiga creo, bueno no lo sé, no lo recuerdo.
¿Cuánto tiempo?. Hace mucho, en la prehistoria de nuestro descontento.
Los dos amigos salen a la piscina, “la pilonga”, llamémosle de esa forma, no les ha hecho el mínimo efecto, el resto del grupo tiene la risa tonta, habla de manera incontrolada, autenticas majaderías.
Como “colgados”, un auténtico fracaso, efectos ninguno.
Tumbonas en la piscina, oscuridad y un cielo muy estrellado.
Y hablan de presente, futuro, durante mucho y para mucho tiempo.
Viajes, deseos, amigos, proyectos, trabajo, posibilidades y música, como siempre música.
Nuevos avances en la exposición de Teleco, “Bang & Olufsen”, un equipo impresionante, platos tangenciales, “Middle”, Pink Floyd. ¿Podremos llegar a tener alguno?. Creo que ahora sí tenemos la respuesta.
Una chica sale.
- ¿Cómo estáis?
- Un poco hambrientos.
- Eso es que os está haciendo efecto, cuando tienes hambre....
La pura verdad es que tenían hambre y “la pilonga”, nada de nada.
Los ojos se cerraron hablando.
Se durmieron para soñar. Solamente eran unos caballos que querían ser caballeros, que querían recorrer el espacio de costa a costa, de cabo a cabo, galopando, encontrando, obligatoriamente obligados a recordar que una noche, junto a una piscina, bajo un cielo estrellado…

De Finisterre a Gata

Una gran distancia separa estos dos puntos, extremos opuestos de mi país. Para mi ha sido el reflejo exacto de mis experiencias veraniegas. Del frío húmedo al calor. De la relación en grupo a la individual. De los amigos a la novia. Del ensalzamiento de mi mismo a la derrota de mi personalidad. De la seguridad de lo establecido, a la sensación de estar perdido, de no tener nada de nada, del riesgo mortal.

También hubo coincidencias, sin embargo. Pero coincidencias del entorno: acostarse tarde, fumar y beber. Coincidencias que no hacen más que resaltar la magnitud del desquilibrio, de cabo a cabo.

Y yo me pregunto, ¿en función de qué, en un caso eres considerado querido, e incluso seguido, y en el otro eres tú el que sigue, el obligado y el sometido?. ¿Porqué el goce se ofrece de forma tan natural en un caso y tan agreste en el otro?.



Piedras contra árboles, sol contra nubes


Duros recuerdos que desgajan mi mente


¿Dónde está mi sitio?


La luna cayendo desveló las estrellas


Las olas del mar cantan poemas diferentes


Engañosas insinuaciones nocturnas


Luz bajo el mar, oscuridad enfrente


¿De dónde surgen las sombras?


El destino te arrastra irremediablemente



Galicia /Almería , 1986

Y EN EL PRINCIPIO


- ¿Qué hago aquí al principio de una narración? Pensaba aquella chica que había mirado furtivamente a su compañero de mesa y al que había sonreido, casi incoscientemente. Una mirada acompasada por el movimiento de una multitud de pies que siguen el compás.
Compañero de concierto, como tantos antes, como tantos, posiblemente, después.
Pero estamos hablando de él, completamente aburrido,siempre el mismo repertorio. Aplausos cálidos, más que cálidos diría él, para una insulsa versión de “So what”. Segundo tema, del primero mejor no hablar.
Recordó que Miles, en cierta ocasión, recomendó que era mejor comprarse un disco para escuchar el tema que te recordaba una noche antológica. Por supuesto, él nunca lo interpretaría.
Todavía no entiende por qué ha venido. Johnny Sax y Walter Trumpet. Publicidad, cómo se iba a perder su última actuación antes de la gira… , “la última oportunidad de ver a…” ¿y si luego se matan en un accidente?.
Ha terminado su consumición, la entretiene entre los dedos, mejor dicho el vaso vacio. Todavía le duelen los 30 euros del suplemento y sólo han interpretanto dos temas, casi mejor que terminen lo antes posible.
El comienzo no había sido alentador, músicos que no sabes a ciencia cierta si quieren empezar a tocar o irse, si se están preparando o recogiendo, la misa liturgía de siempre, una completa indiferencia hacia el público, esencia perfeccionada a través del tiempo, pero ya no estamos en los sesenta.
Todavía siente bochorno, vergüenza, por confundir a la camarera con una chica de alterne. ¿Qué pensaba que querían preguntarle?. Y todo porque le habían informado que en aquel local había algunas. Hablas dos veces pagas mucho, una vez… casi, casi lo mismo.
Está sentado demasiado cerca del escenario, casi forma parte del cuarteto y se debe proteger de los posibles ataques del bateria hacia su cacharrería. Es un lugar curioso, el primer piso para los músicos, desde arriba puede observar al público que se apelotona en una larga barra, en la planta inferior.
¡Vaya local! Incluso tienen un enorme gorila en la puerta, que no sabes si está allí para facilitarte la entrada o impedirte acceder al locar.
Demasiados colores en una puerta que se encuentra al final de la calle.

Reflejos


Yo: This is the magic time where the day ends and the night beguins.

Claudia: Te ha salido con reflejos. Supongo que al natural será very beautiful.

Querida Caudia: perdona por favor y en primer lugar que cite tus palabras. Toda comunicación tiene valor. Y además lo que dices es rigurosamente cierto. Pero hete aquí que un mísero MMS se me alcanza terriblemente insuficiente para lo que te he de decir.

Ya sé que la foto tiene reflejos. Tenía otras sin reflejos. Pero es que resulta completamente imposible trasladar las sensaciones, los colores, los olores, la calma, la gente, el cansancio, el sudor, los momentos fugaces que el rápido atardecer, que podría ser eterno y al tiempo efímero, en una simple fotografía de cámara de móvil y un poco obsoleto ya, no puede captar.

Porque si te fijas, Claudia, lo primero es que cuando estaba allí pensaba en tí, y en pensando en tí pensé que este atardecer te gustaría, y te mandé algo, un retazo, una décima de segundo.

Estos reflejos dicen también, a las claras, que esto no es así, que la realidad es grandemente superior. Por ello el reflejo no miente, sino que delata y por ello se sincera contigo.

Así que, sí, el natural era otra cosa. La foto sólo es un mapa (uno de tantos), y el mapa no es el territorio. Como estas palabras, que dificilmente explicarán bien lo que quiero decirte: que el mundo siempre tiene y tendrá reflejos, no siempre tan evidentes. Tenlo siempre presente,
Claudia, todo es apariencia:

¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,

una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño;
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.

La Vida es Sueño
Monólogo de Segismundo
(detalles)
Acto II, escena 19. Monologo de Segismundo.
Calderón de la Barca

Un trabajo de Thomas


El espíritu de la narración que yo encarno es un espíritu pícaro y ladino, que sabe administrar bien lo suyo y no satisface de inmediato todas las curiosidades sino que, despertando varias, satisface una, mientras, por decirlo así, enfría en el hielo la otra, para que se conserve y aún aguce. Si uno quiere saber sin tardanza qué fue del niño en el furioso mar de Dios, se le distrae y se le entretiene empezando con otro relato que es indispensable que conozca también, aunque le entristezca el corazón. Pero el hecho de que sea tan triste puede hacer que crezca su esperanza de que allá lejos, entre las olas, ocurran cosas más felices, pues no es tan necio el espíritu de la narración como para sólo anunciar cosas tristes.

Tierra

A lo largo de doce mil kilómetros de océano abierto, la galerna de otoño tenía tiempo de sobra para acelerar, acumular energía e impulso. Lo mismo hacían las olas y mareas. En tan vasta extensión, cada una se acostumbraba a su majestad. Por tanto, cuando encontraban la firme resistencia de la isla, protestaban con puños de espuma que escalaban los empinados picos, luego se agarraban y se agitaban, llenas de furia.

Alex se encontraba junto a la ventana de su cabaña, escuchando la tormenta. Incluso desde allí notaba cada estallido en las yemas de los dedos. Cada rompiente hacía que las hojas de cristal vibraran. Ráfagas de lluvia asaltaban el tejado con furia súbita, sacudiéndolo como si fuera un tambor de guerra justo antes de retirarse velozmente, impulsadas por el viento para empapar algún otro lugar.

Más allá de los acantilados, sobre el mar, las nubes negras avanzaban desfilando, separándose de vez en cuando para permitir que la luna extendiera un breve resplandor perlado sobre las turbias aguas.

Un color solitario, pensó. No me extraña que la luz de la luna sea para los amantes. Te hace querer abrazarte a algo.


Tierra
David Brin

Después del Calor, el Sueño

El Calor sigió y siguió, envolviendote. Este calor que a veces te produce escalofrios. Que te hacen gritar de placer. Después te duermes y te despiertas sudando, pero sabes que no ha sido un sueño, o al menos ese Sueño es más real que muchos sueños imaginados. Lo tocas, lo palpas, lo acaricias, lo besas y te das cuenta que está ahí. Pero crees que si te vuelves a dormir, te despertarás con un recuerdo, y prefieres no dormir para el que el sueño no borre la vida real que es mejor que un Sueño.

No sé si podré dormir esta noche, aunque estoy muerto de sueño.

Bailarines inmortales

"Tocábamos porque el océano es grande y da miedo, tocábamos para que la gente no notara el paso del tiempo, y se olvidara de dónde estaba, y de quién era.

Tocábamos para hacer que bailaran, porque si bailas no puedes morir, y te sientes Dios."


Alessandro Baricco
Novecento
La leyenda del pianista en el océano.

El beso del camión de basura

La noche fué larga, mezclas de deseo y expectativas, como siempre risas irónicas. Las risas dejaron sitio a las caricias, las caricias a la complicidad.

Ella estaba diferente, más mujer. Creo que era la primera vez que la ví con faldas. Fresca, veraniega.

De lo que fué el día, día de locos que no contaré, pero que fácilmente podría haber comprometido la noche, sólo ella se salvó, ella salvó la noche, con su calma y su frescura.

Siempre me cuenta algo nuevo. Con cuentagotas, un retazo de su vida. No le pregunto, no me hace falta. No me intriga demasiado. Pero tiene esa forma tan lisa y llana de decirlo.

Siempre hago planes pero no me atrevo a contárselos. Tengo miedo, con otras los planes eran siempre dificultosos, errados. Bueno, con ella los planes son razonables o no, posibles o no, pero se puede hablar de ellos. Planificar sin angustia.

Todo llega como un regalo. Como el beso, esperando detrás del camión de la basura. Cómplice inesperado de mi indecisión, bella y sugerente escena urbana.

Si hemos sido capaces de besarnos mientras esperamos al camión de la basura, si no se ha roto el encanto, quizás esta vez las cosas salgan bien.

Calor

Salir, salir de marcha,
toda la noche en vela,
buscarla en cada cara,
estar muy lejos d'ella

Fogosamente actuo,
ardientemente pienso,
la noche me provoca,
el día es poco intenso

Calor
cuando me miras,
calor
cuando te miro,
calor
si no me llamas,
calor
si hablo contigo,

Calor
cuando te giras,
calor
cuando te giro,
calor
en tu sonrisa,
calor
estoy perdido.

(bis, pero cambiando las dos estrofas del giro por:
calor cuando me giras,
calor cuando me giro)

Canículas intensas,
asfaltos calentitos,
turistas sudorosos,
termómetros malditos

Me meto o no me meto,
te llamo o no te llamo,
empiezo a axfisiarme,
calor, estoy sudando.

Calor

cuando te espero,
calor
cuando te escribo,
calor
si me contestas,
calor
si estás conmigo.


Calor
cuando me abrazas,
calor
cuando te abrazo,
calor
cuando te beso,
calor
si no te beso.

(bis, pero cambiando las dos últimas estrofas por:
calor cuando me besas,
calor si no me besas)

Espaldas sudorosas,
el pelo enmarañado,
las manos temblorosas,
los ojos entornados.

Desnudo entre las sábanas,
despierto empapado,
fué una noche larga,
delirando y soñando.

Joé, qué caló !!!

----------

Esto se pensó como letra para un rap. Pero como soy más salsero que rapero lo intentaré meter en salsa.

Tarjeta amarilla

Si es que .... vaya bobo de pacotilla que soy. A la que menos me descuido meto la gamba hasta las corvejeras. Hoy mismo se me ha ocurrido hacer una "bromita" con las carnes de la chica que más me gusta. Tiene tendencia, ella, a bromear, y yo incautamente prolongo la broma, sin pensarlo dos veces y cuando ya he enviado el email maldito me doy cuenta y pienso ¿Qué he hecho!

Y es que esto del email es la polla con cebolla, como dice mi boss, cuando le has dado al "enter" ya no tiene remedio.

Bueno, bien pensado, ¿cómo saldrá después de todo?. Lo mismo es una simple "tarjeta amarilla", o sea de momento estás avisado, y a la próxima te expulso.

En fin uno nunca sabe, lo malo de estas cosas es volver a darte cuenta que siempre la cagas por el mismo sitio, lo bueno es que a lo mejor esta vez tiene remedio.

Para no sentirme tan solo, me gustaría que me contesteis a la encuesta: ¿Vosotros también la cagais por email?, arriba a la derecha en este mismo Blog.

I need of (Ireth)

No lo entiendo bien porqué pasó, ni tampoco sé si un correo puede remediar lo que otro correo estropeó.

Es un poco peligroso esto del email, ya me ha pasado alguna vez que cosas que un dia escribes, con mejor o peor fortuna, retornan distorsionadas y engordadas, con consecuencias. No quiero que suene a excusa, pero no me gustaría que unas palabras mal escritas borren unos dias maravillosos.

Volví muy feliz de (Tahar). Teniendo en cuenta lo mal que iba, agobiado por mis problemas de aquí y de allá, es toda una gran noticia. Esta felicidad, tonta si quieres, me la dió pasear por la playa, charlar con la gente sin stress, salir del control y de las obligaciones diarias.

Prueba de lo bien que lo pasé es que solo fueron dos dias pero me pareció una semana.

También hizo mucho que he empezado a reconstruir mi relacion contigo desde una óptica dierente. Sabes que me seduce mucho tu compañía, más que por tu físico, que también, porque siempre hablamos de cosas interesantes, porque creo que nos comunicamos bien, no siempre pensamos lo mismo pero al menos nos entendemos el uno al otro.

También me gustó mucho verte en las conferencias, creo que lo hiciste muy bien, y ¡además te lo dije!

No quiero dejar de verte, no quiero olvidarte, me da miedo el desearte porque sé que si te deseo sufriré, pero otras veces me he resistido sin éxito.

Tampoco sé qué hacer para no cagarla, como ves soy propenso, pero piensa por favor que NUNCA es con intención.

Necesito que me digas que al menos no soy un estupido y un indeseable para tí.

Still loving Ireth, aunque a veces duele más de lo que pueda soportar.

(Diciembre, 2007)

Mujeres (VIII): Olga

Querida Olga:

Hace frío esta noche.

Fuera, el viento balancea los árboles, y yo me encuentro buscando unas palabras con las que transmitir mis pensamientos.

Ellos (los pensamientos) vuelven atrás, sólo unos días, y recuerdan una ebria noche cargada de deseo. Es quizás para mí lo más sorprendente darme cuenta de que no es un deseo físico, sino más bien emocional. Es un deseo de sentir cariño, no sólamente una comprensión de amigo, sino algo más.

Fué eso lo que faltó, fué por lo que no tenía significado decirme: "lo haces muy bien". No es la técnica lo que importa. Para que haya placer, es preciso que haya un deseo previo, pero tú nunca sentiste deseo por mí, sino una acptación de mi compañía.

(Diciembre, 1983)

Querida niña:

Hubo una vez, en un país muy, muy lejano, una princesita bellísima. Esta princesita, a pesar de su juventud, estaba prometida con un joven mancebo, hijo de un rey vecino. Había también un trovador enamorado de ella, que le dedicaba por las noches sus mas lindas canciones y suspiros.

Pero ni siquiera en los cuentos las cosas son tan sencillas, pues ella no amaba al trovador, y tampoco se sentía segura de su amor por el hijo del rey vecino, pues quizás la lejanía difuminaba su recuerdo.

En cambio, se sentía atraída por un joven comerciante de palacio, gran conocedor de mundo, y de vida intensa, que siempre relataba interesantes aventuras de lejanas tierras.

Era por estos pensamientos por los que la princesita languidecía, y por ello en las fiestas de palacio intentaba divertirse todo lo posible, y entre la música, los bailes, y el néctar de amapola (las princesitas no beben ALCOHOL) intentaba olvidar su confusión mental.

¿Cuál será el destino de la princesita? ¿ Tendrá un loco amor con el comerciante? ¿Acabarán ablandando su corazón los tiernos suspiros del trovador? O, ¿se casará por fin con el hijo del rey vecino?

No se pierdan el siguiente capítulo de esta emocionante serie:

  • "Amor a dos velas"
  • "Simplemente Olga"
  • "Las olas del Guadalmedina"
  • "El castillo embrujado"
  • "Los zapatos de baile moderno"

Gilipollas

Arturo Pérez Reverte, en La reina del sur:

Entonces él, mentón sin afeitar, ojos enrojecidos de sueño, se rascó el pelo revuelto y le preguntó si estaba loca o se había vuelto gilipollas o qué. Hasta que ella se levantó desnuda de la cama, y tal como estaba sacó su maleta del armario y empezó a meter cosas (...).

http://www.elcastellano.org/palabra.php?q=gilipollas

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